He vuelto no después de mucho tiempo, siento que aveces me igual y realmente así es, pero creo que ahora este sentimiento viene relacionado con una verdad que estoy inconcientemente tratando de no aceptar, pues apesar de todo esté tiempo que ella viajo, hay días en las que platicamos y me manda fotos de lo que hace, sin embargo hay detalles que a la larga ya no me parecen o me traducen algo más, no se despide por las noches ni se despide, no me da los buenos días, no me habla con cariño, no me dice al menos un te extraño, quiero verte, mucho menos un te quiero en todo este tiempo que lleva allá, como mencioné anteriormente, no le estaba dando importancia, yo he estado igual, pues ya en su momento yo di el cariño, la atención, la comprensión, la ternura, pero ya me cansé de comunicarle las cosas, o no quiere escuchar o no quiere hacer algo al respecto, me siento muy cansado emocionalmente, merezco amor, atención, cariño y con esta etapa, he aprendido a darmelo nuevamente a mi mismo, no es gracias a ella, es gracias a mi, que desde las cenizas del dolor, he podido nuevamente florecer, sin embargo si ella no me dará ese cariño nunca más, me lo daré a mi mismo, no se trata de que alguien más llene ese amor, ese amor siempre debe estar lleno por uno mismo, pero también debe notarse ese cariño recíproco entre dos personas que son pareja, de lo contrario no deberían de hacerlo, ella volverá y realmente no se cómo vayan a ser las cosas, probablemente mejoren, pues una etapa de pareja así quizá sea un obstáculo y prueba para los dos, pero si posteriormente a esta prueba, las cosas no brillan, no hay confecciones de cariño o discusiones para llegar a un acuerdo mutuo, entonces ya no tengo nada más que hacer aquí. Las personas, las situaciones, todo en esta vida es impermanente, debemos aprender a aceptar que las cosas como comienzan, en algún momento van a terminar. Así anhelaremos el presente y sabremos distinguir si alguien ya no nos está sumando en el presente, yo espero que las cosas mejores pero realmente ya estoy muy cansado, no me siento valorado ni atendido, hasta un punto en el que ya no se si las cosas son por compromiso o no. De mi parte todo lo hago desde el corazón y el compromiso, no desde la obligación.

















