—Tu igual.—MencionĂł ella antes de finalizar la llamada con el castaño. GuardĂł su mĂłvil justo en el momento en que Hugo comenzaba a preguntarle sobre Hope, nuevamente.—Vamos a ir al parque, a ver a Hope y Dexter.—MencionĂł ella con una sonrisa sobre sus labios. Hugo saltĂł un par de veces y se soltĂł de la mano de la mujer para correr de acá para allá, adelantando su paso y pidiĂ©ndole que se apresurara, que si no iban a llegar tarde. En el recorrido, la rubia no podĂa dejar de sonreĂr por los comentarios del niño, quien le decĂa: “apĂşrate, apĂşrate” “se van a ir del parque si no llegamos pronto.” terminĂł por decirle aquellas palabras un par de veces más hasta que llegaron a la calle donde se encontraba el parque. De inmediato el pequeño corriĂł, y Miranda todo lo que pudo hacer era resoplar debido a la energĂa que aĂşn tenĂa el rubio, pues habĂa divisado a Dexter y a la pequeña Hope.—Ten cuidado, Hugo.—Le dijo ella, alzando la voz, tomándose su tiempo para llegar hasta la banca donde se encontraban su hijo, su colega y la bebĂ©. En cuanto llegĂł a su lado, esbozĂł una sonrisa amplia, fijando su mirada sobre Hope y luego sobre Dexter.—Tiempo sin verte.—BromeĂł, sentándose a un lado de este y dejando asĂ un beso sobre su mejilla.—Hola Hope…—SusurrĂł, acariciando con sus dedos la manito de la niña y dejando un beso sobre esta luego.—¿CĂłmo te fue hoy en el colegio, mucha tarea?—Dijo de nuevo en broma, riendo un poco.
En cuanto el hombre escuchĂł la voz del pequeño emocionado, sonriĂł ampliamente. Era una de esas sonrisas que no siempre se veĂan en Ă©l, pues la mayor parte del tiempo mantenĂa ese semblante misterioso y serio, que apenas asomba diminutas e imperceptibles sonrisas.— Hola campeĂłn —SaludĂł al rubio, despeinándolo juguetonamente y Hope lo observĂł desde su asiento en el regazo de su padre, con ojos curiosos y la boca ligeramente abierta.— Me extrañabas ÂżNo es asĂ? —EnarcĂł una ceja, mirando a la mujer que se sentaba a su lado y le dedicĂł una sonrisa finalmente. La menor llevĂł su mirada a ella y sonriĂł, apenas mostrando unos pequeñĂsimos dientes que comenzaban a salir.— Si con tarea te refieres a ver Frozen, si —BromeĂł, rodando los ojos al recordar la cantidad excesiva de veces que habĂa visto ese film en la semana.— Debo decir que calificar exámenes y ver esa pelĂcula no es una buena combinaciĂłn. PensĂ© que Elsa comenzarĂa a cantar libre soy en cualquier momento —AcotĂł, mencionando la canciĂłn con una perfecta pronunciaciĂłn del español y soltĂł una pequeña risa, volviendo su mirada a su hija, que ahora reĂa adorablemente mientras veĂa a Hugo.













