marcnox:
Soberbia encarnando ser humano / el propio hijo de Hades y su crueldad impetuosa, no dejándose vencer ante la propia catástrofe que frente a él explota. Calla, fémina de hebras platinas se mantiene silenciosa. Un juego de egos heridos, de animales carnívoros que en ese instante no encuentra cabida ; no importa cuán cruel sean los vocablos que puedan dejar pétalos foráneos. De ella nace luz, diáfana emoción de querer socorrer a un herido. Dúo de orbes que observan rostro maltratado, nívea tez que de hielo parece ser, se encuentra desfigurada entre tonos carmesí y pardos. ❛ ¿Me dejarás limpiarte la sangre? ❜ una pregunta que no busca afirmativa, es un simple comentario de aviso que guarda afabilidad palpable. Accionar que se repite constante en su día a día desde temprana edad, manos que curan, que están tan familiarizadas con la violencia, siendo ésta su propia realidad. ❛ Al menos dime que el otro quedó peor. ❜
El cansancio es alarido de cada molécula que compone cuerpo diseñado para la devastación. “¿Importa lo que te responda?” la resignación se embotella y se profana en la simpleza de aquellos vocablos. Puede, puede permitirse aquel contacto, puede permitir a la suavidad de longitudes foráneas erradicar el rastro bermellón que mancha hemisferio oeste de boca, el gorgoteo desde fosa nasal zurda. Pero nada erradica lo mefistofélico que crece como cáncer entre órganos, sangre, huesos. El cuerpo termina sentado en taburete cercano, le da alivio al clamor de escozor que surca pierna derecha. “Me temo que no puedes hablar en singular” merecida revancha cayendo sobre cuerpo que se cree muy maldito como para ser arrojado al suelo. Pero prefiere arrastrarse y escupir los pulmones en plasma antes que pedir perdón por algo, verse rodeado por un grupo de cuatro no logró ni siquiera una miserable fisura en su semblante. “¿Cuántas veces habrás hecho ésto, hm?” no espera respuesta por parte de los pétalos que observan sus esquemas curiosas y detallistas, colecciona cada lineamiento que dibuja el rostro salvador, aquello es un susurro y lo siguiente silencio.













