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UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA
Proyecto de Trabajo de Graduación de la
Licenciatura en Artes Audiovisuales con orientación en Realización
El cine satírico y bizarro como forma de activismo.
SÍNTESIS DE PROPUESTA: Este escrito propone a la sátira y el humor como formas de narrar cinematográficamente de forma vanguardista y crítica de las representaciones en la historia del cine, analizando casos de obras y artistas específicos.
PALABRAS CLAVE: ACTIVISMO, SÁTIRA, VIOLENCIA, AMBIENTALISMO, TIBURONES.
El cine es una de las formas de arte más consumidas en la actualidad, tanto por gente en el ambiente artístico como por otras burbujas sociales. Esto conlleva una gran carga, que es su poder sobre la gente y su forma de ver el mundo, dado que se presenta como una representación del mismo desde el punto de vista de una persona en particular, que es el director. ¿Qué pasa, entonces, cuando esa forma de ver el mundo está errada, o por lo menos está –objetivamente– dañando a algo/alguien? Ahí es cuando empieza el cuestionamiento sobre la influencia del cine y sobre cómo gran parte de las cosas que se consideran naturales (ya que son ideales impuestos por la sociedad) son en realidad alimentadas a unx sin su total consentimiento ni conocimiento y, una vez cuestionadas, pierden su naturalidad y sentido.
A lo largo de la historia del cine fueron muchas las películas que pusieron a los tiburones como villanos, que los despojaron de todas las características menos la de ser monstruos, animales sin ninguna función más que la de ser cazadores, salvajes y asesinos de, específicamente, humanxs (y, gracias a Spielberg, hasta un par de mascotas). Empezó con Jaws (Steven Spielberg, 1975) y se mantuvo vivo con sus secuelas y rip-offs, desde Deep Blue Sea (Renny Harlin, 1999) hasta The Meg (Jon Turteltaub, 2018). Películas que crearon un estigma detrás de este animal y lo convirtieron en un objeto de horror y misterio para gran parte de la sociedad1. El mismo Peter Benchley, escritor de la película que originó el mito, dedicó su vida (con las ganancias de la misma y a través de la defensa y activismo por los tiburones) a remediar lo que su propia creación había logrado2.
Es inocente decir que es gracias a Jaws que extinguimos al 90% de la población de tiburones – sería absurdo creer eso. Si hay que apuntar dedos, son principalmente la industria pesquera y de belleza las que están en la mira. Se llegan a cobrar más de 100 dólares por una taza de sopa de tiburón (que según Gordon Ramsay, cocinero y activista, en Gordon Ramsay: Shark Bait (Helen Simpson, 2014): "en realidad, no sabe a nada. Casi como simples fideos de cristal"). Hacen creer que la manera más efectiva de mantenerse jóvenes y bellxs es poniéndose cremas en la cara que contienen aceites provenientes de hígados de tiburones3. Son ellxs, después de todo, quienes venden carne de tiburón en supermercados camuflada bajo otros nombres, quienes ocultan de dónde provienen los ingredientes de origen animal, quienes pescan ilegalmente y sin seguir las reglamentaciones de cada país. Los números son, en sí mismos, más terroríficos que cualquier película. 5 personas (y un perro) mueren a lo largo de las 2 horas y 4 minutos de Jaws; en ese tiempo, entre 22 y 60 mil tiburones mueren a manos de pescadorxs cada día4.
Ahora bien, parte de que socialmente se hayan aceptado estas prácticas y se haga un ojo ciego al asunto pareciera nacer de la forma en que los medios representan a los tiburones y hacen gran parte de la causa por la que la sociedad teme a estos peces cartilaginosos. David Ropeik, instructor de comunicación de riesgo en la Universidad de Harvard y autor de "How Risky Is It, Really? Why Our Fears Don't Always Match the Facts" (McGraw-Hill Education, 2010), dice que se debe al "cerebro perezoso”5: “atajos” mentales que nos permiten juzgar situaciones rápidamente y sin tener toda la información: si todo lo que sabemos acerca de los tiburones proviene de la forma en que los medios los retratan –de mirar "Shark Week" y leer noticias sobre sanguinarios ataques en las costas playeras a lo largo del mundo– el cerebro conecta a estos animales con violencia y asesinato, disponiendo a temerles, cuando todo apunta a que el verdadero enemigo del ser humano es él mismo.
¿Será hora de representar en el cine a este depredador desalmado, y dejar de pasar la culpa a otras vidas (y objetos inanimados) de este planeta (y fuera de él)? Después de todo, desde que existe el miedo a que los seres humanos hayamos llegado lo suficientemente lejos como para verdaderamente lastimar al planeta, existe la posibilidad de explotar ese miedo en forma de arte, y más específicamente a través de la sátira y el humor como formas de activismo. Numerosos cineastas se ganan la vida con esa fórmula: Boon Joon-ho (Okja, 2017; Snowpiercer, 2013; The Host, 2006), Brian Yuzna (Society, 1989), Terry Gilliam (Brazil, 1985), Karyn Kusama (Jennifer's Body, 2009), John De Bello (Attack of the Killer Tomatoes!, 1978)... la lista es interminable. Algunas de las películas previamente mencionadas se toman más en serio que otras, otras tienen más o menos presupuesto, algunas terminan en orgías bodyhorrorescas y otras se convirtieron en películas de culto feministas una década después de estrenarse porque la sociedad no estaba lista para ellas cuando se publicaron.
Específicamente está el caso de Treevenge, un cortometraje canadiense de 2008 dirigido por Jason Eisener. Está disponible en su idioma original en la página de Vimeo de la compañía de contenido integrado, XYZ Films6. Como bien dice el título, se trata de árboles (específicamente pinos, de los navideños) que se vengan -“t(re)e-venge” (venganza en inglés)- por los años de ser mutilados y decorados llegada la Navidad. Entre las escenas más bizarras puede encontrarse una en la que el dueño del negocio que vende los pinos está preparando a uno con lubricante y otra en la que un árbol de Navidad hace explotar la cabeza de un bebé. Desde su base, la película busca no tomarse en serio y espera que el público haga lo mismo. Árboles que hablan, gritan y desesperan y, una vez decorados y ubicados en sus respectivos hogares, se revolucionan y empiezan a matar a las familias que los compraron. Este cortometraje, al igual que muchas otras obras ya mencionadas y otras tantas que no, confirma que el hecho de que algo sea cómico no significa que valga menos. Gracioso, satírico, ridículo, desagradable. ¿Puede una película que valga la pena de ver ser catalogada bajo alguno de esos adjetivos? Después de todo, se acostumbra a tener una idea de lo que es el “buen cine”: lo nefasto no puede decir algo importante, no puede ser arte, porque el arte es bello. Después viene Treevenge, una obra que no se disculpa por ser kitsch y banal y, sin embargo, dice algo más que importante: mutilamos a miles de árboles por año para usarlos como decoración por dos días de celebración y después tirarlos a la basura.
Algo tan normalizado como la Navidad es sacado del espacio que ocupa en la sociedad y llevado a otro completamente distinto, en el que podemos verlo con otros ojos, unos críticos y activistas. Una cosa es mirar las clásicas películas navideñas con las que se crece, en las que todo es felicidad y familia, y otra es mirar una película que propone que la Navidad es una forma de genocidio. Nadie va a cambiar su idea sobre la Navidad por un mediometraje canadiense, pero quienes lo miren pueden plantearse la forma de mirar las cosas a partir de entonces. Lo que sí es evidente es que cuando no se trata de una película sino de una generación de las mismas que ponen el foco en un mismo punto de vista, la sociedad sí puede tender a empezar a creerse esa idea. Tanto que la Navidad es un evento familiar y feliz rodeado de nieve y comida, como que los tiburones son seres desalmados que sólo buscan asesinar.
Otro director que se encargó durante toda su carrera a desestigmatizar la idea de bizarro = negativo es John Waters. Desde su primera obra trajo a escena una forma de cine que hace foco en lo absurdo, el humor negro y el mal gusto. No queda más que leer la sinopsis de su opera prima, Hag in a Black Leather Jacket (1964): “The lurid wedding of a black man and white girl, with a Ku Klux Klansman performing the wedding ceremony. John Waters’ first film, made on 8mm, given one showing (making back its budget of thirty dollars) before being retired to his closet.” (El lúrido casamiento de un hombre negro y una mujer blnaca, con un Ku Klux Klansman oficiando la ceremonia. La primera película de John Waters, filmada en 8mm, siendo proyectada una vez (recuperando el presupuesto de 30 dólares) antes de ser retirada a su clóset)7. Y tan criticadas como son sus películas, también lo son transgresoras. Es hasta el día de hoy uno de los referentes más grandes del drag y el colectivo LGBTQ+ en general. Úrsula de La Sirenita (Ron Clements y John Musker, 1989) está hecha a semejanza de Divine8, drag queen con la que John Waters siempre trabajaba; todo un capítulo de Los Simpsons fue dedicado al director y su obra9; sus películas ayudaron a crear el concepto de “midnight movies”10. Sus obras se convirtieron en unas de culto, y lo hicieron desde la parodia y la sorpresa.
En una entrevista con Vanja Mutabdzija Jaksic para CBC Comedy11, la psiquiatra Joti Samra dice que “el humor es un mecanismo de supervivencia que nos permite ganar perspectiva y tomar un poco de control. En este sentido, el humor reformula experiencias así podemos ver algo de una forma diferente. (...) Cuando pensamos en ser expuestos a algo que está fuera de nuestro control, impredecible, sin sentido (...), sabemos que el humor negro puede tener un efecto positivo”. Y Shira Gabriel añade que “usamos la risa para ocupar el espacio cuando no sabemos qué decir o cómo sentirnos. (...) A veces nos reímos porque una situación se siente tan absurda que terminamos encontrando comedia en ella. Podemos pensar, ‘¿En serio está pasando esto?’”. Esto puede explicar por qué resulta gracioso ver cómo un árbol conecta a dos amantes por los ojos y boca, o cómo una persona disfrazada de tiburón mata gente en busca de venganza por estos mamíferos marinos. Hay cosas que nos salen tan naturalmente, que hacemos desde tan chicxs, que son costumbre y hasta se nos hace difícil pensar en un universo en el que nuestra actitud frente a ellas sería diferente, que distanciarnos un poco de ellas y verlas con otros ojos pueden llevar a las ideas más bizarras y entretenidas. Cortar árboles para usar como decoraciones de Navidad o asesinar a millones de tiburones por año, por ejemplo. Lo dice la misma sinopsis de la película canadiense12: “Treevenge detalla las experiencias y horrorosas realidades de las vidas de los árboles de Navidad. Claramente, para los árboles, Navidad no es la emocionante “paz en el mundo” que es experimentada por la mayoría. Después de ser talados, y despachados lejos de sus casas, rápidamente son colgados, atornillados verticalmente para ser vistos por todos, expuestos en una humillación de llamativas decoraciones.” El director encuentra el origen de esta idea en la tradición que comparte todos los años en Navidad con su familia, en el ritual de decorar el árbol y lo que eso significa para los árboles13.
John Waters también usa el humor como forma de activismo, “I always try to surprise people; it’s easy to shock people. But surprising people and keeping their interest and making them laugh is how you get people to change their opinion. I’m not a separatist in any way, I believe that even your political enemies, in a way, if you can make them laugh, it’s the first step to changing their minds. I’m for humor as terrorism. To mortally embarrass the enemy with words and actions. Not violence.” (Siempre trato de sorprender a la gente; es fácil shockear a la gente. Pero sorprender a la gente y mantener su interés y hacerlxs reir es como haces que la gente cambie de opinión. No soy un separatista de ninguna manera, creo que incluso a tus enemigxs políticxs, de alguna forma, si podes hacerlxs reír, es el primer paso para cambiar sus mentes. Voy por el humor como terrorismo. Avergonzar mortalmente al enemigo con palabras y acciones. No con violencia)14. El humor, la sorpresa, lo desagradable, como forma de generar interés en la gente y hacerla escuchar lo que unx está diciendo para, tal vez, lograr generar un cambio. Hay muchas cosas en este mundo que están mal, y de la mayoría somos causantes lxs seres humanos. La comedia negra, el cine bizarro, el shock… son formas de llegar al público con cuestionamientos sobre estas mismas situaciones de una manera accesible y un poco más soportable.
En conclusión, si bien la idea de un cine más banal y que persigue a la suciedad en lugar de temerle puede resultar chocante entre un público más clásico y estricto, pero la historia del cine deja en evidencia que toma un grupo de artistas yendo en contra de la norma para hacer un cambio verdadero, tanto de corrientes como de narrativas y técnicas. El cine bizarro existió siempre, porque todo puede ser bizarro; lo mismo con la comedia, y es en ellos que muchxs directorxs encuentran sus espacios para representar sus ideales. Habiendo tantos prejuicios y conceptos errados en consecuencia a la forma en que estos se representan y copian a lo largo del cine, no es sorprendente que aquellxs que piensan distinto busquen formas alternativas de desarrollar sus argumentos y representar lo que ellxs creen correcto, de modo que tanto el discurso como la forma de narrarlo vayan en contra de los conceptos más tradicionales al momento de cuestionarlos. Al mundo no se lo cambia siguiendo las reglas instauradas por quienes lo hicieron de esa manera, ¿por qué el cine sería distinto?
1. Brianna Le Busque & Carla Litchfield (2021). Sharks on film: an analysis of how shark-human interactions are portrayed in films [Tiburones en el cine: un análisis sobre cómo las interacciones entre humanos y tiburones son representadas en las películas]. UniSA, Adelaida, Australia.
2. Dowling, D. (15 de agosto de 2014). How the Creator of ‘Jaws’ Became the Shark’s Greatest Defender. NARRATIVELY. Recuperado de https://narratively.com/how-the-creator-of-jaws-became-the-sharks-greatest-defender/
3. What is Squalene? #SharkFree. Recuperado de https://www.sharkfree.com/articles/what-is-squalene
4. Gavin Naylor, Tyler Bowling. The ISAF 2021 shark attack report. FLORIDA MUSEUM. Recuperado de https://www.floridamuseum.ufl.edu/shark-attacks/yearly-worldwide-summary/
5. Elizabeth Palermo (16 de julio de 2015). Why Are People So Afraid of Sharks? LIVE SCIENCE. Recuperado de https://www.livescience.com/51579-fear-of-sharks-psychology.html
6. TREEVENGE, por XYZ Films. Recuperado de https://vimeo.com/493539614
7. Hag in a Black Leather Jacket. Letterboxd. Recuperado de: https://letterboxd.com/film/hag-in-a-black-leather-jacket/. Traducción de Valentina Quesada.
8. Cultura Colectiva (20 de julio de 2022). Who was Divine, the drag queen who inspired Ursula in “The Little Mermaid?”. Recuperado de: https://culturacolectiva.com/movies/who-was-divine-the-drag-queen-who-inspired-ursula-in-the-little-mermaid/
9. CK Kimball. (27 de junio de 2021). The Simpsons And John Waters: Deconstructing Homer's Phobia. Recuperado de: https://gamerant.com/simpsons-john-waters-homers-phobia/
10. Midnight movie. Wikipedia. Recuperado de: https://en.wikipedia.org/wiki/Midnight_movie
11. Vanja Mutabdzija Jaksic (3 de abril de 2020). Why watching comedies is 'important medicine' Recuperado de https://www.cbc.ca/comedy/why-watching-comedies-is-important-medicine-1.5519839. Traducción de Valentina Quesada.
12. Synopsis. Recuperado de http://www.treevenge.com/. Traducción de Valentina Quesada.
13. Rodney Perkins (20 de septiembre de 2008). Jason Eisener Talks TREEVENGE and the HOBO WITH A SHOTGUN Feature. Recuperado de https://screenanarchy.com/2008/09/treevenge.html
14. Brandon Baker. (27 de marzo de 2018). Filmmaker John Waters talks art, the meaning of ‘filthy,’ and humor as ‘terrorism’. Recuperado de: https://penntoday.upenn.edu/news/filmmaker-john-waters-talks-art-meaning-filthy-and-humor-terrorism
- Helen Simpson (Directora). (2011). Gordon Ramsay: Shark Bait [Especial de Televisión]. Reino Unido: One Potato Two Potato y Optomen Television.
- Eisener, J. (Productor / Director). (2008). Treevenge [Película]. Canadá: Yer Dead Productions. Link: https://vimeo.com/5048966
- Richard D. Zanuck, David Brown (Productores) y Spielberg, S. (Director). (1975). Jaws [Película]. Estados Unidos: Zanuck/Brown Productions.