Ayer me dijiste unas cosas muy lindas. Hoy me escribiste cosas hermosas, me abriste tu corazón. Yo quiero hacer lo mismo, pero no estoy tan segura de mostrarte o no lo que voy a escribirte. Mis palabras son como mí mirada: fuertes y profundas. No quiero causar ningun incómodo por lo que viene, por eso no estoy segura de mostrarte o no.
Fernanda, la verdad es que me hubiera encantado tener tus manos en las mías, sentir la suavidad de tu piel, saber cómo se sienten entrelazadas y dejarme llevar por las sensaciones que me podrían llegar a causar.
Otra verdad es que, si hubiera más tiempo, me arriesgaría en sentir cómo se sería tener tus labios en mis labios, tocarte la cara con la ternura que corresponde, pasar mis manos por tu pelo, mirarte profundamente en tus ojos para grabarlos en mí mente como se lucen tus irises y acordarme de ello.
La verdad es que soy muy romántica y extremadamente susceptible a enamorarme de personas tal cual y como sos vos: tierna, amable, con consciencia de si misma y de tu alrededor, muy inteligente e indudablemente hermosa. La energía linda que emanas y tu manera de ser, llaman la atención donde vas y estoy segura que hasta eso ya sabes porque seguramente las personas te dicen eso y ahora, me sumo a ese grupo de personas.
Conocerte ese viernes, sentirme tan intrigada por tu presencia, impresionarme (por qué pensé mucho en pedirte tu número o alguna manera de seguir en contacto con vos) y sentirme con suerte por ver qué me habías agregado al instagram e intercambiar mensajes, salir contigo a esa terraza divina, bajo una luna llena (rosa) especialmente tan linda, sentirme encantada por tu manera de hablar, por tu acento, compartir un tiempo tan precioso fue mucho más de lo que puedo expresar y significativamente importante para el momento que voy viviendo.
Te quería agradecer por la pulsera. La canción de Taylor Swift es realmente hermosa y me hace viajar pensando en todo lo que pasó.
Esos ratitos que me regalaste, tus palabras, tu ternura quizás, hicieron despertar otra vez una esperanza en un futuro que ya no quería creer posible y que un día sí yo podré encontrar a alguien.
Dicen que el futuro es como caminar de espalda, donde uno ve el pasado justo en frente de uno y, con el futuro en la espalda, se sorprende con lo que le va pasando en el presente. Con eso, quiero decirte que no se sabe que va ser del futuro, pero tuve la suerte de conocerte y si o si estás dejaste una muy bonita huella en mí vida.
Yo te deseo todo lo más lindo en tu vida. La felicidad y amor te acompañan y ese es el precio que uno paga por ser auténtico, que claramente es tu caso.
Que la vida te trate con todo el amor y ternura que vos emanas.