No soy muy buena escribiendo cartas, pero hoy siento tanto que no encontré otra forma de decírte y también porque me encanta que sepas lo que provocas en mí. Me siento inmensamente feliz, y muy agradecida con la vida por habernos cruzado otra vez, justo en un momento mejor. Siento que esta vez todo se está acomodando tan bonito y tú tienes muchísimo que ver con eso.
Sé que ese primer mensaje tenía intención, pero nunca imaginé que se iba a convertir en todo esto, en nosotros. Y la verdad, no quiero que esto termine, al contrario… cada vez quiero más. Me encantan nuestros fines de semana, verte, quedarme contigo, esos momentos donde no necesitamos hacer nada especial porque con estar juntos ya se siente todo perfecto. Me gusta cómo me haces sentir… querida, tranquila, pero también ilusionada (y sí, también un poquito más enamorada cada vez). Quiero ser esa persona para ti, en las buenas y en las malas, pero también la que te consienta, la que te chiquee, la que te cocine rico y la que te robe sonrisas y uno que otro beso cuando menos te lo esperes. Gracias por lo que eres conmigo, por cómo me miras, por cómo me haces sentir y por este amor tan bonito que estamos viviendo.