La culpa
No sĂ© si las palabras llegan a donde estás ahora, pero hoy necesito escribirte. Hace dos semanas hablamos por telĂ©fono. Recuerdo tu voz diciĂ©ndome, una vez más, que querĂas verme, que querĂas que fuera a visitarte. Yo te dije que sĂ, que irĂa pronto, que en cualquier momento pasarĂa a verte. Lo dije convencida de que habrĂa tiempo. Porque siempre creemos que habrá tiempo. Y ahora me encuentro…










