Ahí tenía un punto, aunque Glenda siempre había pensado que el bienestar propio antecedía a cualquier profesión. Suponía que eran distintos puntos de vista. "Espero que puedas descansar pronto" le deseó genuinamente, formando una sonrisa. "Todo ha estado, bueno... Muy complicado" ella misma desconocía si iba a seguir teniendo trabajo. Amenazaban con cerrar el negocio donde ella trabajaba, particularmente porque su jefe no compartía ideales puristas, a pesar de ser mago. "¿Yo? Oh, estoy bien" mintió, aunque era tan buena actuando y fingiendo que todo marchaba perfecto, que no lo pareció. Nuevamente le mostró una sonrisa. "Es... Todo va muy bien" aseguró, asintiendo una y otra vez. Vale, tal vez sí estaba exagerando. "Eh, ¿has visto el nuevo edificio de El Profeta?" Se le ocurrió preguntar. "Es... Es casi igualito" sólo que mas ostentoso.
"Lo creas o no, eso serían malas noticias para mí." Añadió. El descanso significaba estar en el paro y Keira no tenía a nadie para poder mantenerla. "Aunque bueno, unas vacaciones me vendrían bien." Cosa que no podía permitirse. O sí. Simplemente nunca lo había pensado. No deseaba 'malgastar el dinero' así. Seguidamente se fijó en la reacción contraria, cuanto más hablaba, menos la creía. Tal vez tenía un don para estas cosas o Keira compartía el sentimiento ajeno. Igualmente no indagó, pues estaba claro que la chica no quería compartirlo con ella. Y Keira no era de molestar así a las personas con sus temas personales, no sin dinero de por medio. "Sí, aunque no he podido entrar." Siempre le gustaba cotillear estas cosas, su mente siempre en una competición constante con los medios de comunicación diferentes. Aunque sabía que era estúpido, ella nunca llegaría a ese nivel. "Una pena. Creo que hasta sirven pasteles gratis para los trabajadores."















