-Se dio un facepalm, después de que ella partió camino. Era muy obvio el hecho de que no supo como expresar aquellas palabras, y ahora, parecía que Tory no quería verlo más, o al menos hablarle. No podía creerse que eso estuviera pasandole, en realidad. Si la seguía, sería al igual que un maniatico acosador y esos no eran sus planes, pero ella le importaba de forma hasta infernal. Así, comenzó a caminar a su paso, y en un par de minutos, ya estaba de nuevo junto a ella; hombro a hombro.- ¿Sabes? -Dijo, mirandole de reojo.- Si las cosas quedarán así sin más... -¿La verdad? Le dolió haber dicho aquello, aunque no tuvieran tiempo juntos, aunque no fueran pareja aún, siquiera.- Solamente quiero que sepas, Cruela, que yo no voy a juzgarte por lo que hiciste. ¿Está bien? Nunca lo haría. Yo sé que puedes conseguir grandes cosas por tu cuenta, pues el buen talento se te nota a millas. -Confesó, entregandole una sonrisa.- Se también que te da una cierta vergüenza que yo sepa de esto, que lo sepan todos... también se te nota a millas. -Quiso reír, pero lo evitó a toda costa; no era gracioso todo esto y fue un bruto por hacer esa broma, hasta ahora se daba cuenta.- No voy a hablar nada más, porque seguramente estamos pensando lo mismo. -Él pensaba que ella se arrepentía de haber hecho eso con aquel hombre, pero no quiso hablarlo en voz alta. Y de verdad esperaba que sí estuviera arrepentida.- ¿Si te soy sincero? Nunca lo imaginé de tí. Pero la vida corre así, y creo que es mejor olvidarnos de que lo sé. -Se encogió de hombros. Sentía que si no lo decía, su cabeza se lo repetiría a diario. Y tal vez pudo cometer un error diciendo todo eso. Había una cosa que aclarar; no estaba decepcionado de ella, simplemente sorprendido por todo.-