Hace unas horas me llamó para ser sincero conmigo. Al inicio me contó las cosas que le incomodaban y me dijo que quería un break de todo, pero después terminó diciéndome que creía que era mejor terminar del todo.
En cierta forma me lo olía. Desde que regresó de viaje lo sentía diferente, más distante, y una parte de mí sabía que esta vez no era solamente mi ansiedad.
Me duele muchísimo porque yo sí lo proyecté como el chico, ¿sabes? Como esa persona con la que realmente podía funcionar.
Le dije que, a partir de ahora, solo hablaremos por temas de trabajo y que respetaré el espacio que me está pidiendo. Lamento profundamente que algunas de mis actitudes te hayan generado ansiedad, mi chiquis. Créeme que sé lo horrible que es ese sentimiento y me duele saber que, de alguna manera, pude hacértelo sentir.
No pude decírtelo durante la llamada, y mucho menos pude hacerlo en persona, pero te quiero muchísimo. Y esto me duele más de lo que probablemente imaginas.
No soy de rogar, no quiero perderme a mí misma y mucho menos invadir el espacio de alguien que me está pidiendo distancia. Así que voy a respetar tu decisión, aunque me parta el corazón.
Una parte de mí, por supuesto, desea que algún día volvamos a encontrarnos y conectar. Porque desde el inicio hubo algo entre nosotros que, al menos para mí, fue difícil de explicar y demasiado bonito. Pero tampoco quiero obligarte a volver ni detener mi vida esperando. Hace muchos años alguien me dijo: “Sé feliz, no me esperes”, y creo que ahora entiendo un poco más esas palabras.
Ay, chiquis… no sabes cómo me rompiste el corazón.
Si algún día encuentras este post, quiero que sepas que valoro que hayas sido sincero conmigo. Y quiero que sepas también algo que nunca llegué a decirte: yo sí quería que esto evolucionara hacia algo más formal. Imaginé viajes, planes, experiencias y muchas cosas más juntos.
Eres una persona con una vibra hermosa, y personas así no se encuentran todos los días. Además, ambos somos zurdos jajaja, ¿qué tan raro es eso?
Mi chico tatuado, te quiero desde lo más profundo de mi ser. Pero querer a alguien también significa respetar lo que necesita, incluso cuando su decisión nos rompe el corazón.
Así que respeto tu decisión.
Y, aunque ahora tenga que seguir mi camino, una parte de mí seguirá deseando que algún día el universo nos vuelva a encontrar, quizá más tranquilos, más estables y en un momento en el que sí podamos elegirnos para quedarnos. ✨