Forehead Touch || The Goldfinch (2019)

oozey mess

Product Placement
sheepfilms
dirt enthusiast

❣ Chile in a Photography ❣
YOU ARE THE REASON
d e v o n

Andulka
Sade Olutola
Misplaced Lens Cap
Not today Justin

blake kathryn
Show & Tell

izzy's playlists!
Lint Roller? I Barely Know Her
Three Goblin Art
Claire Keane

if i look back, i am lost

@theartofmadeline
hello vonnie

seen from Malaysia
seen from United States

seen from Malaysia
seen from United Kingdom

seen from Netherlands

seen from South Africa
seen from United States
seen from United Kingdom
seen from United States
seen from Nigeria

seen from United States

seen from India

seen from Mexico
seen from United States
seen from South Africa
seen from Germany

seen from United States
seen from United Kingdom

seen from Malaysia
seen from Slovakia
@tegvn
Forehead Touch || The Goldfinch (2019)

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
↖ ESTÁ PARTICIPANDO EN LA HORA HONESTA, SE NIEGA A DECIR MENTIRAS O EVASIVAS.
cedricbntt:
“Te estas restando crédito, no es posible que olvide tu nombre”; después de todo es reminiscencia de vago intento de poner su vida en orden después de haber pasado por caos propiciado por vida previa a Pomona. Sin embargo, pese a que lo intento, es consciente de que no podría ofrecer lo que figura masculina necesitaba así que establecer distancia era movimiento coherente, aun cuando le fue complicado. Humedece su labio inferior, despacio, otorgando un par de segundos en los que sopesa la información obtenida porque una parte de él se alegra de que relación no haya funcionado, pero, por otro lado, no puede vocalizar egoísmo nato. “Quizá debas ofrecer tiempo, la herida todavía esta demasiado fresca”; sugirió, era táctica usual que funcionaba en la mayoría de los casos puesto a que, con el tiempo, las asperezas son limadas o el plano se aclara lo suficiente para que reacción cambie. Negó brevemente, aunque se rehúsa a plantar recuerdos en su cabeza puesto a que Tegan tiene significado especial. “No lo eres, no seas tan duro contigo mismo”; consejo era usual cuando compartían una relación, pensamiento recurrente dicta que interlocutor coloca demasiada presión en si mismo a causa de situaciones externas. No conoce a nadie como Tegan, que no se merezca todo el sufrimiento que carga, pero nunca se ha atrevido a vocalizarlo porque es consciente que de hacerlo terminarán teniendo conversaciones que se niega a abordar en su presencia. “Está bien, antes podíamos hablar todo el tiempo”; admitió, casi convencido de que interlocutor lo conocía mejor que muchos al mostrar vulnerabilidad a la que se encontraba tan renuente. Y, pese a esto, cercanía no otorgo mejor pronostico a relación compartida. “Las relaciones interpersonales son complicadas, pero de no encontrarse en la misma sintonía no hay mucha oportunidad de prosperar”; aceptó, suspirando con pesadez. No tenía mucho más que agregar respecto a intimidad, él mismo aceptaba la importancia de dicho aspecto y, al menos para él, no funcionaría de ser excluido. La mención de progenitor ajeno logra tensarlo, breve fruncimiento de ceño se muestra en sus facciones. “Tu padre no puede tener el control de tu vida”; sentenció, porque eran demasiadas sospechas las que recaían en mención especifica y quizá solo estaba lanzando suposiciones. “Se que es duro, pero no puedes complacerlo todo el tiempo y tampoco eres una moneda de cambio, si sus negocios se terminan no es culpa tuya”; comentó, intentando relajarse porque no quería que rencor a figura de autoridad resultará notorio porque era consciente de que Tegan cambiaba siempre que le veía y aquello solo lograba preocuparle.
Queda más satisfecho de lo que debería con aquella confirmación, quizá pensando más de lo que debería en momentos experimentados con el otro, aquellos que obtuvieron un final cuando su incapacidad de aceptar relación fue demasiada. Quizá era lo mejor, se dijo, terminar todo de raíz antes de que sentimientos se hicieran más fuertes y consecuencias amenazaran con ser brutales. Había sido para mejor, incluso en ese momento se lo recuerda, a sabiendas de que esa especie de relación con Cedric había sido algo a lo que no debía de haber acudido en primer lugar, no cuando intentaba mantener su gusto meramente en el género opuesto. —¿Qué herida? ¿Qué parte de ‘se besó con otras dos personas’ la hirió? Estoy seguro que es mi culpa, pero debió habérmelo dicho si quería... tiempo, ¿sabes? Debió haberme cortado si quería estar con otros,— añade con un cansancio que no puede evitar que se cuele en su voz, buscando con su mirada las reacciones del contrario, calando qué tanto podía realmente decirle, hasta qué punto realmente podía hablar sin que resultara una molestia. El terreno en que se encuentra con Cedric sigue siendo borroso, líneas que no sabe si es capaz de cruzar que se han dibujado desde la última vez que habló con él. Consejo que ha escuchado más de una vez de los labios contrarios le hace sonreír sin emoción, poco haciendo hacia aquella presión de culpabilidad que siente en su pecho, una que no sabía que aún podía sentir cuando se encontraba con el otro. —Es más difícil de lo que parece... Sabes que no sigo bien ese consejo,— porque no había peor crítico de Tegan que él mismo, consciencia de ello es absoluta. —No puedo creer que aún sigas diciéndolo después de --de todo. Nunca te pedí una disculpa, Cedric. Debí haberlo hecho, por haberte hecho perder tu tiempo,— continúa en voz baja, apartando su mirada para terminar de beber el licor de su vaso, dejando que alcohol queme su garganta momentáneamente antes de volver a reunir valor para mirarle a los ojos, nada fácil cuando al mismo tiempo es su mano la que se posa sobre la contraria, apenas rozándola con sus dedos en gesto tan familiar como reconfortante. —Sólo quiere lo mejor para la familia,— excusarlo era fácil, a fin de cuentas, cuando la idea era aquella de que reacciones violentas eran producto de su propio mal comportamiento, de lecciones que no aprendía o de órdenes que no sabía seguir. Su hermana nunca había sido objeto de éstas, tampoco su madre, la única razón que encontraba para comportamiento paterno era, entonces, su propia tendencia a decepcionar. Niega ante palabras contrarias, suspirando lentamente. —Ya comenzaban a pensar en darme el anillo familiar para cuando terminara la carrera y pedir su mano. Íbamos a pasar año nuevo con ellos, y ahora...— pausa, opción que es incapaz de externar en voz alta, aquella que le forma nudo en la garganta y le obliga a carraspear. —Ni siquiera quiero pensar en ir a casa.
cedricbntt:
Se encogió de hombros, aceptando aquella suposición y simplemente se centró en la escena que se desarrollaba frente a él antes de reprimir el impulso de sacar uno de sus cigarrillos de la chaqueta. Había pasado un tiempo desde que habían hablado por última vez así que no quería distracciones porque la curiosidad, tan arraigada a su personalidad, le invadía siempre que terminaban encontrándose. Se ha adentrado en terreno pantanoso, pero le es complicado evitarlo porque siente necesidad de aliviar dudas que se han despertado ante distancia que ha observado. “Lo se, todos tienen uno, el problema recae en que no lo recuerdo”; sentenció, no mentía, estaba seguro que iniciaba con una consonante y no una vocal, pero tampoco hacía mucho esfuerzo por intentarlo. “¿No quiere verte? Vaya, parece que no se encuentran en buenos términos”; supuso, frunciendo el ceño con ligereza porque esa era la razón por la que no se comprometía en relaciones y se sentía tan fuera de lugar intentando dar consejos acertados. “No eres una mala pareja, Tegan, es una temporada difícil para casi todos y era de esperarse”; aseguró, de las interacciones de la fémina no podía hablar, pero había convivido lo suficiente con él para saber que no era un pésimo novio. Dedica una sonrisa, una tenue que esta alejada de la ironía usual en sus gestos. “Me interesa cuando se trata de ti”; aseguró, aunque se trataba de un tecnicismo, colocando su mano sobre la pierna ajena en un intento de sonar confiable. “No te cortes, no soy bueno con los consejos, pero ambos sabemos que soy bueno escuchando”.
No puede evitar la breve y baja risa que sale de sus labios, negando ante una actitud que era demasiado Cedric como para no haberla previsto antes. —El día que olvides el mío ni siquiera estaré sorprendido,— admisión que llega en forma de broma, haciendo alusión a la mala memoria que el otro parece poseer para los nombres de aquellas personas que no parecen ocupar importancia en sus asuntos. Ladea ligeramente la cabeza, sus hombros levantándose casi con pereza ante obviedad del asunto. —Intenté hablar con ella, pero no obtuve los mejores resultados...— contesta en confirmación a lo que el otro ya ha dicho: no están en buenos términos, y con el paso de los días, sabe que es más difícil volver a estarlo. Palabras del contrario le hacen mirarlo fijamente, culpabilidad llegando en una fuerte oleada sobre él, preguntándose cómo es que puede asegurar eso cuando el final de su propia relación no fue por las mejores circunstancias. —Tú tienes razones para confirmar que sí lo soy...— recuerda por lo bajo, esbozando sonrisa melancólica que apenas y curva sus labios, apartando su mirada de facciones ajenas, mientras niega con la cabeza en intento de disipar pensamientos de su mente. —No digas eso... Luego no me podrás detener,— advierte, a pesar de que no puede evitar sentirse nada menos que halagado, porque había olvidado lo fácil que era hablar con Cedric, con todo y el sutil nerviosismo que envía por su cuerpo aquel inocente roce contra su pierna. —De hecho me agradaba, ¿sabes? Aunque nosotros nunca-- bueno, nunca hicimos nada más que un par de besos (algo que me reclamó al final),— preferencias de Naiara resultan fáciles de culpar aunque ¿no se había besado también con Max? Situación que lo tenía confundido al respecto. —Mi padre me va a matar cuando se entere...— suelta en un suspiro pesado, fijando mirada en el vaso con licor frente a él. —Fue su idea... Eso de salir con Naia, y así tenía negocios con su padre también pero ahora... No quiero que se entere.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
tedvy:
❝ no me sorprende que hagan algo que no entre precisamente en los términos de lo que es legal o lo que no. ❞ tampoco es algo que sea secreto para nadie, y suficiente tiempo ha estado saliendo con winifred como para saber que muchos de los padres de sus amigos tienen negocios más que cuestionables. ❝ por supuesto, gracias. ❞ termina aceptando para dar una calada, tendiendo el mismo con animosidad. ❝ ¿por qué viniste? al parecer la estás pasando peor que yo. ❞
Comentario ajeno logra sacar risa baja de sus labios, limitándose a asentir. —Supongo que no, casi era de esperarse, ¿hm?— porque tampoco era como que acciones del Círculo hayan sido las más morales y puras a lo largo de su historia, con sus bacanales y fiestas que pondrían a gritar a más de un purista. Toma cigarrillo de vuelta, dando una buena calada, volviendo su mirada al otro, pregunta que le hace encogerse de hombros. —Esa es una buena pregunta... Supongo que es el mal de la mayoría de los que estamos aquí y no queremos pasar las fiestas en casa de nuestros padres, ¿hm?— aunque con su concesión semanal y lo que ahorraba de ésta bien podría haberse ido a otro lugar. —La posibilidad de pasar un buen rato con mis amigos era mejor que esto en mi imaginación... ¿Tú, Freddie te obligó o algo?
mothcrless:
compartir cierto círculo de amigos todavía resulta tarea difícil para la pelirroja, abrasiva, que no puede soportar la idea de cruzárselo sin tener el terreno explicado a base de manzanas si es necesario. así que tiene que preguntar, indiferente a la tensión que pueda traer al ambiente el solo hacerlo. ‘ ¿qué es lo que pasó? eso es lo que no llego a entender, tegan. ’ no lo dice con ánimos de discutir. es más, su volumen es tan medido que parece raro que vocablos salgan de sus labios. ‘ porque todo lo demás es transparente para mí. no hay nada que me confunda ahora. ’ por lo menos, en lo que respecta a sus gustos, seguridad es su mayor fuerte. tuerce los labios hacia abajo, no evade el contacto visual. ‘ excepto por ti, por nosotros dos. así que explícame, ’ casi ruega, ‘ porque no creo que la parte en la que besé a los chicos haya sido el detonante de nada. ’
Recordaba perfectamente cuándo había sido la última vez que había estado tan consciente y medido con Naiara, recuerdos que llegan en oleadas a aquella tarde en casa de sus padres en Boston, donde acuerdo había sido hecho y el inicio de relación se daba. No pensó que volvería a pasar por toda la incomodidad de aquello, al menos no con el huracán de personalidad que sabía que poseía ella, pero ahí se encontraba, de nueva cuenta, pensando de más en qué decir y en cómo medir comentarios para evitar más problemas. Su ceño se frunce con la pregunta, una que para él había tenido respuesta desde el inicio, y es que tampoco tiene ánimos de discutir, aunque explicarle ese tipo de cosas a la pelirroja nunca había salido bien. —Aparentemente estamos mejor como amigos que como novios, ¿no es eso?— sugiere por lo bajo, falsa calma tiñendo su voz mientras enfoca su mirada en las facciones femeninas. —No quiero que volvamos a discutir, ni que pienses que es tu culpa, porque esto es de dos, pero ¿en serio crees que es normal estar en una relación ‘formal’ y besar a otras personas? No sé, Naia... Y luego dices que te van las chicas pero ¿qué fue lo de Max, entonces?— suelta duda que ha acosado pensamientos desde que supo lo ocurrido. —No había querido estar con nadie más, ¿sabes?— o, al menos, no con nadie con quien pudiera estar en una relación formal, dudas respecto a preferencias que siguen siendo un tema tabú incluso en su propia mente. Y, al final, lo suyo con Naia había traído más pros que contras, y honestamente disfrutaba de la compañía ajena. Quizá, ahora, su problema radique en no ser capaz de confiarle a nadie qué es lo que verdaderamente siente. —Aunque... Bueno, obviamente lo nuestro no tiene sentido.
mothcrless:
mención de planes hechos antes de que todo se derrumbase le genera una melancolía inexplicable. porque si bien ahora tiene las cosas más claras con respecto a lo que quiere, tegan es un terreno que nunca puede terminar de entender. ‘ si es que llegamos a salir de acá, ’ pronuncia con dificultad, cabeza gacha / mirada igual, ‘ creo que lo primero que haré es irme a casa de hyemi en los ángeles. y después pasaré las fiestas con matilda. ’ tiene que falsear una risita para disipar la tensión del ambiente. ‘ sé que sueno como sacada de alcohólicos anónimos intentando enmendar las cosas, pero siento que nunca he puesto demasiado trabajo en mis lazos afectivos — diría mi patrocinador. ’
—Claro que vamos a salir de acá... No nos pueden dejar aquí,— idea que se le antoja ridícula. A fin de cuentas, gente en el exterior sabía que estaban ahí, por muy perdido en medio de la nada que estuviera, eventualmente alguien se preocuparía. Escucha respuesta y asiente sin más, desechando de inmediato aquella primera invitación. —Oh, ya... Claro,— responde por lo bajo, humedeciendo sus labios con nerviosismo mientras busca la mirada opuesta. —Supongo que entonces invadiré las festividades de Levi,— porque encontrarse en soledad con su familia nunca es experiencia placentera, y duda que lo sean mucho más ahora, que su ruptura quedaría sobre la mesa. —Eso nos hace a dos de nosotros, ¿hm? Sólo espero... Espero que tengas las cosas más claras pronto, ¿sabes? Sólo quiero que estés bien, Naia, eso no cambia, sin importar lo que haya pasado.
tedvy:
❝ es que me parece absurdo. ❞ no sabe a quien se dirige y tampoco le importa demasiado, al final, no ha prestado atención a ninguna de las presencias de estancia hasta que se le ha agotado la batería del móvil.❝ están forrados, tienen un hotel cinco estrellas en mitad de la nada, y a nadie, se le ocurre tener una fuente de energía para casos de emergencia, que es una idiotez. ❞
—Coincido,— suelta con simpleza, amargo tono de voz que no ahoga ni siquiera contra la bufanda que lleva alrededor del cuello. —Técnicamente ni siquiera es legal no tener una fuente de energía, pero ¿quién soy yo para decírselos?— suelta frustrado, encendiendo un cigarrillo antes de darle una buena calada. —¿Quieres uno? Estoy dispuesto a sacrificarlo...
ivgcm:
“¿No crees que hay cosas con vida más interesantes para observar?” inquiere, auténtica curiosidad. Conocía de los seres amantes de las estrellas y el espacio, siempre había encontrado curioso como podían enamorarse del algo tan distante e intocable sin odiarlo en el proceso. “Cualquiera diría que te he contado el mejor chiste” acusa, señalando la risa que aflora de labios ajenos y sonriendo ante la mención de una posible fémina entrando en acción “qué aburrido eres Tegan Revere” resalta, llevándose una vez más el pitillo a sus labios y dándole una gustosa calada “no sabía que eras tan restringido en tus gustos, podría haberte ayudado” hay un poco de sorna en sus palabras, sonrisa que aún es presente en sus labios apretados. Atención pronto se vuelca a la interrogante, nunca fue el más hábil conciliando el sueño que siempre le atormenta entre pesadillas “Quién sabe, quizás sólo estoy haciendo un poco de tiempo a que llegue mi compañía” sugiere, sin otorgar una verdadera respuesta. Con movimientos sutiles, pero hábiles, busca un poco de cercanía. “¿Quién te ha dicho que estoy perdiendo mi tiempo? A veces eres un verdadero idiota”
—Por supuesto que las hay, pero no en este momento,— y es que si había algo que gustara de la noche, era la calma que se podía apreciar, cómo incluso el sonido de cualquier nimio movimiento podía ser percibido, aquella efímera libertad de su propio accionar y pausa de críticas ajenas. —Supongo que eso de gustar y apreciar la belleza que no puedo tener es parte de mis defectos,— más de lo que le gustaría admitir, lo es, propio comentario que arranca curvatura a medias de sus labios. —Ah, justo lo que dijo mi ex... Apuesto que se llevarían bien, ustedes dos,— sugiere con ironía, poniendo los ojos en blanco y sin tomarse el comentario a pecho. No era la primera, y sospechaba que tampoco la última, vez que lo escuchaba. Tema de sus preferencias siempre lo ha incomodado, sin importar de quién venga, aquel que forma mueca en sus labios y le hace soltar un resoplido sarcástico. —Bueno, ahora lo sabes. No puedes ayudarme en nada,— responde con toda la calma que es capaz de reunir, porque lo último que desea es que el otro sepa más de él de lo que ya debe suponer. En especial con aquellos rumores que hay entre los del Círculo que, sospecha, ex novia tampoco ha hecho mucho por acallar. —Ajá... ¿Eso estás haciendo?— inquiere, clavando orbes verdes en los opuestos, uno de sus cejas enarcadas con incredulidad, gesto que no hace más que acrecentarse cuando el otro se acerca, provocando tensión inmediata en su cuerpo, cercanía que no esperaba y que agita su pulso. Carraspea por lo bajo, nervioso, antes de continuar. —Claramente un encuentro nocturno (que es lo que pareces buscar) no es algo que yo te puedo dar. ¿No es eso una pérdida de tiempo para ti?

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
mothcrless:
‘ pues si me lo preguntas, esto está casi tan chungo como las navidades en casa. así que un poco me da lo mismo morirme de hipotermia si no tengo que aguantar a las tías abuelas preguntando que cómo va el novio y que igual los migrantes se lo han buscado con el trump aquel. ’
Podría reconocer esa voz hasta en confines del Tártaro, parloteo al que está acostumbrado, pero que de igual forma le pone en desazón debido a lo ocurrido en el pasado entre ambos. —Bueno, la invitación a pasar Año Nuevo con mi familia en Vermont sigue en pie... Si es que quieres librarte de tus tías abuelas para esas fechas también,— suelta con toda la indiferencia que es capaz de reunir, dándole una buena calada a cigarrillo entre sus dedos, apenas y mirando a la pelirroja de soslayo.
cedricbntt:
Media sonrisa se muestra en sus labios, asintiendo ante aquella oración y aceptando aquella suposición como valida porque estaba seguro que Tegan le conocía lo suficiente como para poder afirmarlo. “Todavía tengo mis secretos”; sentenció antes de encogerse de hombros, logrando que aquella oración parezca una broma. No habían pasado mucho tiempo juntos desde que se distanciaron, pero no podía negar que su interés con respecto a él seguía presente y simplemente deseaba que la situación se hubiese puesto menos sería. Suelta una risa, despacio, para posar su mirada en él. “Solo hago las excepciones justas”; afirmó, de lo contrario destino hubiese sido diferente, pero prefiere mantenerse en terreno afable logrando que aquella situación no opte por tensión usual. “Como siempre, ha sido una buena elección”; sentenció, bajando la botella contra la mesa y abandonó el libro a su lado para centrar su atención en él. “¿Por qué no estas con…?”; intenta memorizar, posando su mirada en él. “La pelirroja”; señaló, sonriendo antes de escrutarlo con la mirada.
—No lo pongo en duda,— responde por lo bajo, palabras que quedan cortadas rápidamente cuando se decide a darle un buen trago a su vaso, dejando que la amarga bebida pase como fuego por su garganta, brindando aquella extrañamente reconfortante calidez. No recordaba la última vez que había podido hablar realmente con Cedric, a solas y sin prisas, sin la presión de la escuela o el Círculo de por medio. No desde que se distanciaron, a pesar de que no quedaron en malos términos. Lo encuentra extraño, pero también como una especie de déjà-vu al que le gusta recurrir. Asiente a palabras contrarias, acomodándose en breve silencio cuando la mención de ex novia le hace fruncir los labios ligeramente en mueca breve de incomodidad. —”La pelirroja” tiene nombre, ¿sabes?— recuerda en susurro, clavando mirada en el vaso a medias que sostiene en su mano. Toma respiración profunda antes de proseguir, intentando sonar tan desinteresado como sea posible: —Naiara no quiere estar conmigo, ahora ni siquiera quiere verme, ese es el problema,— inicia, sonriendo forzadamente, finalmente levantando mirada hacia el otro. —Ya no estamos juntos. Ambos llegamos a la conclusión de que soy un pésimo novio y, bueno, que se haya besado con otras personas tampoco ayudó mucho... Supongo que eso de las relaciones no es mi fuerte... Lo intenté, en verdad lo hice pero...— se corta cuando recordatorio llega a sí, obligándole a negar con la cabeza, acallando palabras. —Lo siento, sé que no te interesa.
gidecnsh:
‘No se trata de creer que eres de piedra. Al menos yo no lo creo. Lo preguntaba porque hay personas a quienes les cuesta mucho sentir ese tipo de atracción y otros que no lo sienten con nadie. Como Morrisey o H.P. Lovecraft’ comentó de forma muy casual. Sabía que aquel tema podía ser confuso. Lo había descubierto siendo adolescente y por muy extraño que se le hizo al principio, terminó por normalizar la idea, en su cabeza, por supuesto. Y es que para él tampoco era sumamente fácil sentirse atraído de esa manera hacia cualquier persona. Algunos usaban el término sapiosexual, pero Gideon creía que sonaba demasiado pretencioso, incluso para él. Se fijó en la hoja de block ahora en blanco y se concentró un momento en la forma en que el muchacho trazaba líneas. Quiso preguntarle qué dibujaba, pero una interrogante peculiar fue puesta sobre la mesa, obligándole a buscar sus facciones, incluso cuando Tegan no le miraba. Sus comisuras se elevaron y marcaron sus hoyuelos con sutileza. Una sonrisa medio divertida que evidenciaba lo irónico que le parecía una observación así, porque estaba muy, muy lejos de la perfección. ‘No tengo la idea, yo sé que algo funciona mal en mí.’ Porque el tema de la narcolepsia era la prueba más grande que tenía (además de otras) pero no iba mencionarlo en ese momento. Así que se quedó en silencio y no desvió la mirada cuando los iris verdosos le observaron de vuelta. Entonces tuvo que reír; una carcajada tan suave que se asemejaba a un suspiro. No iba a mentir y decir que jamás le habían dicho algún halago con respecto a su apariencia, pero las palabras ajenas parecían una novedad; una que le agradaba. ‘No me lo habían dicho… Tal vez deberías decírselo a mi madre, apuesto a que estaría orgullosa.’ Y es que había llegado a pensar que, si había algo que su madre realmente apreciaba sobre su persona, eran sus facciones agradables a la vista. A veces pensaba que era la única razón porque le quería. Pero no iba a adentrarse en pensamientos de ese tipo, pues no quería arruinar la calma que había traído la noche porque podía ser muy efímera, así que decidió enfocarse en otra cosa. ‘Tú me recuerdas un poco a los protagonistas que escribía Poe. También son de la época romántica… Y adivina qué: todos eran muy, muy malos novios’ comentó con evidente gracia, mientras buscaba otro cigarrillo en el bolsillo de su abrigo. ‘Pero no eres el único.’ Hablaba de sí mismo, por supuesto. Aunque no terminaba de decidir si había sido un mal novio o simplemente una mala persona por haber lastimado así a Pía. Tampoco había mucha diferencia si al final el daño no cambiaba. Encendió el tabaco y su atención volvió al block de dibujo. ‘No existe un manual de cómo ser un novio decente, a menos que quieras caer en todos los clichés del mundo y eso es igual de malo… ¿Qué estás dibujando?’
Por un momento lo imagina, y piensa en que ojalá fuera tan fácil como no sentir deseo por ninguna persona en absoluto. Una parte de él desearía que así fuera, y quizá así se sentiría menos descompuesto, menos incorrecto, una perspectiva que nunca había considerado pero que, de repente, se encuentra ahí. ¿Y es que no sería mejor? Quizá, en algún futuro, sería mejor pretender que no sentía nada por nadie en absoluto, que por aquellos por los que sus emociones sí se removían. Traería preguntas, sí, pero menores, y las consecuencias se perciben como menores. Sabe que, al menos, el mundo lo juzgaría menos. El pensamiento queda pendiente, mientras vuelve a la realidad del ahora, palabras que igual arrancan curvatura a sus labios. —Ya quisiera parecerme en algo a H.P. Lovecraft, aunque fuera en eso... Pero sabes que mi narrativa apesta y no podría escribir algo decente ni para salvar mi vida,— recuerda con lo que bien puede ser resignación. Porque se sabe bueno en la restauración, en especial de paisajes (nunca ha sido excelente con los retratos), pero que no lo pongan a escribir un ensayo porque parece que las palabras abandonan su cerebro. Razón por la que había recurrido a Gideon en un momento de pánico, tutorías que luego se tornaron en algo más por gusto que por verdadera necesidad. Es la afirmación opuesta la que provoca que su ceño se frunza ligeramente, confusión visible en irises selváticos que buscan las facciones que bien conoce. Por supuesto, se pregunta a qué se refiere, qué puede ser tan malo como para ser considerado de esa manera. —Eso no puede ser cierto... ¿Qué es?— es genuino interés el que tiñe su voz, aquella que también posee la curiosidad que puede traer algo así, funciona como recordatorio de que todos tienen sus propios problemas, algunos invisibles a ojos de terceros. Bufa por lo bajo, negando con la cabeza y volviendo mirada al block, donde trazos rectos continúan casi de manera automática, en un intento de distraerse de real intención de sus palabras. —Te lo estoy diciendo a ti... Pero ya que voy a hablar con tu madre, quizá también debería decirle lo buen tutor que eres, entonces. Es mejor que decir algo tan fútil como que tienes facciones de pintura de museo...— es más una reprimenda a sí mismo, a intento de halago que -como suele ocurrir- no resulta como le gustaría. Su mano pausa en su tarea para permitirle volver su atención a rostro impropio. —Poe es de mis escritores favoritos... Aunque no sé qué tanto me guste ser comparado con sus protagonistas,— termina por tomárselo con cierta gracia, broma sutil que dedica antes de devolver mirada a borrador que tiene en mano. —O quizá no hemos estado con la persona correcta, ¿no has pensado en eso?— porque él sí lo ha hecho... Todas sus relaciones han terminado por básicamente la misma razón: su incapacidad de proveer lo que su contrario necesita, y a veces sí piensa en que quizá su futuro se plantea en soledad; es una idea más posible que la de hallar a ‘la persona correcta’. Y evoca pausa, sin saber qué responder a última pregunta. —No me gusta que las personas vean mis garabatos antes de que estén terminados... Aunque casi nunca lo están,— comienza, nerviosismo latente en su interior mientras posa palma de su mano sobre la hoja, antes de encontrar mirada opuesta. —Además es --vergonzoso... sólo no te lo tomes a mal, ¿vale? Pero --me gustan tus manos. El movimiento natural que tienen cuando hablas o cuando tomas el cigarrillo, o cómo las deslizas sobre un libro antes de remarcar un párrafo...— se encoge de hombros, buscando restarle importancia a repentina confesión, aquella que genera genuino nerviosismo en temor a reacción opuesta. —Es una tontería, nada de lo que dibujo debería ser visto por nadie, en realidad.
ivgcm:
‘ lunar ’: para un starter ambientado en la noche. @tegvn
Extraño le resultaba el recorrer aquel sitio, tan distinto al que acostumbraba, mas en momentos como aquellos era cuando se percataba que una parte de sí había extrañado Pomona. Caminata nocturna, el escape perfecto para sucumbir al vicio de un cigarrillo y aunque planeó hacerlo en soledad, el vislumbrar una figura tampoco le desagradó demasiado. “Es hermosa sí, pero la vas a gastar de tanto mirarla” y ni estaba seguro si apreciaba la luna, pero se arriesgó. ¿Acaso Tegan no parecía alguien capaz de apreciar la belleza de la luna? Apostaba demasiado alto que sí. “No me digas, ¿insomnia?” trató de adivinar, sin permitirle una respuesta hasta que lanzara todas las posibilidades que pasaban por su cabeza “¿Aburrimiento?” no, no podía ser eso “¿un encuentro nocturno?” y una de sus cejas se enarcó, con el cigarrillo ahora apretado entre sus labios y la media sonrisa trazándose. Su noche anunciaba que sería divertida.
Sobresalto es inevitable cuando se pensó en soledad, reacción que precede a pequeñísima sonrisa que curva sus labios, antes de permitirse darle una calada más al cigarrillo entre sus dedos. —Si no lo hago yo, lo hará alguien más,— responde con un encogimiento de hombros, desviando su atención del satélite para volverse ligeramente hacia su ahora acompañante, escuchando las opciones que se presentan sin tiempo a desmentirlas hasta que llega la última, aquella que le arranca una risa baja. —Nada de encuentros nocturnos para mí, pero si conoces a alguien que quiera uno, envíala a mi cabaña,— sugiere en son de broma, dedicando otra calada a tabaco. —¿Tú? ¿Problemas para dormir? Porque si fuera un encuentro nocturno, no estarías aquí, hablando conmigo y perdiendo tu tiempo, ¿hm?
cedricbntt:
Debería regresar a su cama, quizá abandonar la lectura que ha estado siguiendo desde hace un par de horas para dedicarse a dormir y, pese a esto, termina recargándose contra una de las vigas que sostiene la techumbre del pórtico. Breve encogimiento de hombros es marcado antes de que se acerque en su dirección, dedicándole una media sonrisa. “Tenía como intención primordial mostrar mis buenos modales”; confesión es cínica antes de que termine acercándose por completo, posándose justo en el espacio inmediato al suyo. “Creo que puedo hacer una excepción por ti, ser un poco más libertino”; tono sigue ahí antes de que tome la botella de la mano impropia, sirviendo el vaso masculino y ofreciendo un brindis. “A tu salud”; sentenció, dando un sorbo al liquido ambarino que se deslizó sin dificultad por su garganta.
—No sabía que aún tenías de esos...— a pesar de que es seriedad la que reina en tono de voz, es posible para oído conocedor detectar tinte bromista que logra colarse en acento bostoniano, en pos de nada más que de cierta costumbre que busca retomar cuando se trata de Cedric. A fin de cuentas, quiere creer que terminaron bien, que lo suyo no fue del todo terrible como para volverlos completos desconocidos. Quiere pensar en eso, al menos. Risa se ahoga en su boca mientras baja la mirada a su vaso, ocultando sonrisa a medias que se forma en sus labios. —Deberías dejar de hacer esas excepciones por mí, ¿sabes? Creo que ya sabemos que nunca traen nada bueno,— sugiere por lo bajo, encogiéndose de hombros antes de dejar que el vaso sea llenado de nueva cuenta, y beber al mismo tiempo que el otro, mirándole de soslayo.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
sigues siendo muy poca cosa como para gustarle a varios
Aunque eso fuera verdad (que no lo es, por cierto), el mal gusto de los demás no es mi problema.
¿cómo te gustaría que fuera tu vida después de Pomona?
Pues… Por mucho que me guste Boston, siempre me he imaginado que terminando la carrera iría a París (siempre he querido estar en la escuela del Louvre, como lo hizo mi madre en su tiempo), seguir con cursos de restauración, tener un pequeño apartamento en el troisième… Podría ir todos los fines de semana al Parc Monceau o a Rouen, comprar un brioche todas las mañanas y pasar por una botella de Merlot antes de ir a casa, no tendría que ver a mi familia más que en feriados, ¿qué más podría pedir?