la primera frase contraria ya la hace fruncir el entrecejo. âÂżahora debo cumplir mĂĄs requisitos para estar aquĂ? pensĂ© que ya habĂa marcado todos los espaciosâ porque claro, es la candidata perfecta para ese campamento, aunque realmente duda que funcione. sabe que no es alguien con quien se pueda tener una charla animada, pero igual se sienta, mĂĄs por llevar la contraria que por querer quedarse. âÂżestoy fallando clases antes de empezarlas? debe ser un nuevo record. mis padres estarĂĄn orgullososâ imita la sonrisa del contrario.
â bueno, las reglas son... uh, ÂżcĂłmo se dice? â cambian todo el tiempo â hay una libertad de la que tranquilamente podrĂan aprovecharse de asĂ desearlo, aunque ese no sea el caso de taowei. â puedo ver por quĂ© te enviarĂan aquĂ... â a pesar de la aparente crĂtica a la rebeldĂa contraria, sus labios se curvan en una sonrisa entretenida. â quiero decir, si yo fuera tu profesor de modales, ya estarĂas en la lista de los reprobados â lamentablemente para ti, no lo soy, y seguro te tienen mĂĄs paciencia que yo â no ha escuchado rumores sobre los profesores, pero opta por sospechar que ninguno de ellos resultarĂĄ tan estricto ( y tal vez se equivoca ). â digo, tal vez tus padres no estarĂan orgullosos, Âżpero y tĂș? Âżno te gustarĂa llegar y decirles âmiren, empeorĂ©â? â