No puedo contemplarme en el espejo,
mis ojos tiemblan en el reflejo absorto,
quizás puedas atravesar mi sangre,
navegar por mis venas como fuentes de deseo,
y lo que he dejado de hacer,
Manejo por mi cuerpo absurdo,
tan quieto en los pedidos de lo que debería ser,
las carreteras se mezclan en las clavículas del cuello,
el caos desemboca en el comienzo de mi boca entreabierta,
mis piernas son solo motores estancados si no las vez avanzar,
el deseo que sientes se despide por mis ojos,
adiós marinero si los cierras,
pero si te sumerges en las últimas lágrimas que he llorado sobre tu hombro,
frente a la ventana del mundo,
el cuerpo es solo cuerpo,
la piel se agarra hasta desgarrar,
no hay piernas que se enreden en tus deseos,
y entre los míos todos corren con los ojos cerrados,
apagame el espejo si puedes,
y mirame a los ojos cariño,