No sé si mi existencia se encuentra donde vive la tuya, tal vez vaga por un rincón distante e inalcanzable.
No puedo vencer al espacio, menos al tiempo que nos separa, pero déjame soñar que mi ser aún es capaz de recorrer esos senderos, donde las zarzas se abrazan al sol y un olmo solitario ofrece su sombra como un refugio.
Un beso con amor













