Cine: Le Lycéen / Winter Boy (2022)
Lucas Ronis (el excepcional Paul Kircher), su madre Isabelle (Juliette “nunca una mala actuación” Binoche) y su hermano mayor Quentin (un notable Vincent Lacoste) acaban de sufrir el golpe de sus vidas tras el fallecimiento de Claude (Christophe Honoré, tan multifacético que también opera aquí como director y guionista) en un accidente automovilístico. Aunque la noticia sacude a todos, es Lucas quien parece llevar la peor parte porque presiente que él ha sido el causante directo del hecho. O, mejor dicho, el desagrado de su padre al conocer su homosexualidad, lo cual le habría motivado a encubrir un suicidio automovilístico con un incidente inevitable.
Buscando que despeje su mente, Quentin, cuyo trabajo esencial está en el arte, lo lleva por unos días a París, a vivir en su departamento y a recorrer diversas zonas turísticas. El duelo del adolescente (al fin y al cabo, es el tema principal de la película) tiene muchos caminos y lo lleva a buscar sexo ocasional o a sublimar la pasión que siente por Lilio (Erwin Kepoa Falé), amigo de su hermano, mientras la depresión va consumiéndolo.
Narrado en primera persona (Lucas es una figura casi omnipresente), el filme es, tal como puede esperarse de una cinematografía tan experimentada a la manifestación de la sensibilidad y a la humanidad de sus personajes como la francesa, un disfrute de comienzo a fin. Kircher reina en cada segundo del metraje (no por nada se ha llevado la Concha de Plata a la Mejor Interpretación Protagonista en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián), mérito más que suficiente cuando cuentas con semejante elenco acompañando tu trabajo.














