Marcas Blancas
Las marcas blancas o “White label” surgieron en Alemania después de la segunda guerra mundial, cuando la gente, sin importar imágenes y logos conocidos, buscaba un poco de ahorro en sus compras.
Las marcas blancas se refieren a un tipo de colaboración en el cual una compañía produce bienes o servicios y otra empresa los vende usando su propio nombre y marca. Este tipo de soluciones están presentes por ejemplo, en sectores de: supermercados cuando se venden productos bajo su propia marca, electrónicos, software y productos financieros entre otros. También hemos conocido estos ejercicios como “maquila” y se caracterizaban por ser productos con una etiqueta blanca.
Es claro que en la mayoría de los casos, el supermercado no produce el producto/servicio y sólo se dedique a la venta de ello.
En algunos casos, se busca atacar esas categorías donde la parte emocional del consumidor no es tan relevante. Existe también un ahorro en la inversión publicitaria de los mismos, pero por otro lado, estos productos pueden generar una fidelización a la marca del distribuidor y crear un sentimiento al consumidor de que se hizo una compra de calidad, a un buen precio. Pero esto también ha obligado con el paso del tiempo, a que los distribuidores busquen alianzas con productores de calidad.
Este tipo de acuerdos beneficia a ambas partes, tanto a quien vende los productos o servicios como a quien los adquiere. Para el vendedor supone una mayor penetrabilidad del producto/servicio en cuestión y para el comprador supone una mayor gama de productos/servicios a ofrecer bajo la propia marca, lo que mejora el branding de la compañía.
También en la industria de corretaje inmobiliario es habitual ver brokers que son la matriz y varias marcas blancas o white labels, para distintos mercados locales, para ampliar la profundidad de su producto o el público objetivo.
En un inicio, en las tiendas, se inició a través de productos básicos de alimentos y limpieza y después fueron abarcando otras categorías. Ahora también es común, encontrar productos fuera de la canasta básica. Incluso, ya vemos historias de éxito, que han permitido acaparar la atención de los compradores.
Algunas de las ventajas de las marcas blancas son:
• El consumidor recibe artículos o servicios de buena calidad y no tiene que pagar un extra por la marca. Hay mayor variedad y presentaciones. • Los distribuidores obtienen mayores ganancias al no solo vender marcas conocidas y ganar una reputación hacia su propia marca. Mejoran sus negociaciones con los proveedores. • Los fabricantes o prestadores de servicios, amplían sus ventas y pueden obtener beneficios de la economía a escala.
Si estás pensando como mejorar tu negocio o tienes una idea nueva, piensa en esta opción que puede traer muchos beneficios adicionales y la posibilidad de un buen comienzo. Próximamente, hablaremos también de las cocinas oscuras, las cuales de una manera, también son parte de estas marcas blancas.
Con información de Rankia.com y economipedia.com













