Y así de la nada sientes un pequeño cosquilleo cuando le ves caminar a la distancia y que va incrementando con cada acercamiento que logras, luego se transforma en el palpitar más fuerte que se puede tener cuando pronuncia nuestro nombre, y en el momento que por primera vez la manos se tocan, nuestras mejillas ya no están en nuestro control así como la sonrisa que por entre ellas sale.
Sentimiento que crece y crece dejándote ciega ante todo lo demás que no sea esa persona, ya no tienes control de tus ojos, tus manos, tus mejillas, ni tus piernas, y en el momento en que vuestros ojos se entrecruzan, mientras el tiempo se detiene, se va abriendo espacio el sentimiento más lindo del mundo, ese que explota cuando te das cuenta que esa otra persona que te causaba ese rubor, le pasaba lo mismo por su mente y su corazón.
Y en el momento que sus labios se sellan con un beso por primera vez y que logras sentir los nervios de ambas partes a diestra y siniestra, es cuando te das cuenta que ya no hay vuelta atrás, que ese sentimiento te ha dominado por completo y ya no sos vos quien tiene el control, ya solo dejaras fluir hasta el punto en que inventaras las excusas más patéticas por poder verle un rato más, y pasarás horas imaginando cada facción de su rostro y pensando en formas para hacer que surja esa sonrisa que te ciega cuando la ves.
Es en ese momento cuando el sentimiento de "amar" así sencillo y sin tapujos, con reciprocidad y armonía te invadirá y esperaras que dure para siempre, porque ese sentimiento de amar y ser amado no se consigue muy facilmente.
@vlogfania











