Los patrones que nos impiden ser libres
Tal vez no te has dado cuenta aún, pero nuestro comportamiento se rige por patrones de conducta que traemos de serie en nuestro diseño biológico. La mayoría de nosotros tenemos estructuras internas en nuestro subconsciente que nos hacen reaccionar de una determinada manera a los estímulos captados por nuestros sentidos. Por esta razón, podríamos decir que nuestra libertad a la hora de actuar en la mayor parte de las situaciones de nuestra vida es bastante limitada e incluso nula.
Te habrá pasado a menudo que cometes los mismos errores continuamente de forma inconsciente. Puede que ni siquiera te des cuenta de que estás atrapado dentro de una estructura mental hasta que empieces a escuchar a las personas de tu entorno decirte que tienes que cambiar o que no puedes tropezar con la misma piedra toda tu vida. Si esto ocurre tómate tu tiempo para analizar tu forma de pensar y actuar ante los problemas de tu día a día.
Estos patrones mentales que afectan a nuestra libertad nos limitan en numerosas situaciones. Pueden ser la causa de los celos en las relaciones amorosas y amistosas, de diferentes tipos de miedos y ansiedades, de la posesividad, del aferramiento a lo material o de la impulsividad. Muchas veces nos excusamos diciendo "Yo soy así", pero no es verdad que seas así, lo que ocurre es que has repetido tantas veces un mismo patrón que te has olvidado de que puedes reaccionar de una manera distinta a lo que ocurra en tu vida. Es como vivir dormido sobre una tabla, dejándote llevar de un lado para otro por la fuerza del oleaje.
Imagina que eres una persona con tendencia a las adicciones. En tu día a día bebes y fumas de manera asidua, pero en momentos concretos de lucidez te das cuenta de que quieres apartar de tu vida las adicciones para poder estar más sano. De esta manera dejas de beber y fumar durante unos días, pero en un instante de debilidad te vuelves a dormir sobre la tabla y acabas volviendo a consumir alcohol y tabaco. Además, con el consumo vuelven los remordimientos, la sensación de culpa y la baja autoestima.
Muchas personas pasan sus vidas atrapadas dentro de un círculo vicioso. La razón es que la mente humana funciona por patrones. No se puede escapar de un molde sin sustituirlo por otro. Una buena forma de adquirir formas de actuar positivas es mediante la meditación. Cuando un pensamiento negativo o una emoción de carencia, adicción, celos o aferramiento aparezca en tu sistema, es importante ser consciente de ello. En lugar de reaccionar a este pensamiento o emoción con una acción de la que nos podamos arrepentir, esperaremos. Observaremos ese pensamiento y emoción para aprender de él hasta que se diluya. De este modo, no viviremos reaccionando a nuestros patrones negativos, sino creando unos patrones positivos nuevos.
En estos tiempos de redes sociales, drogas y egos, muchas personas viven sus vidas sin llegar a conocer la libertad. Nunca podremos decidir qué es lo mejor para nosotros mismos y para los demás si no nos desapegamos de esos patrones de reacción que hemos heredado genética y culturalmente.