Cuando te acostumbras a poner como prioridad tu paz emocional y mental dejas de recibir cosas a medias.
Cuando pones primero tu felicidad y validas tus sentimientos dejas de recibir migajas.
Cuando exiges que se limpien las manos antes de que toquen tu corazón, evitas que cualquiera lo venga a ensuciar.
Te llamaran egoísta.
Te llamarán fría.
Tú no hagas caso, sigue escogiéndote a ti ante todas las cosas, recuerda que no todos conocen lo que es el amor propio.
Glory Miranda















