Hace 6 días hubieras cumplido 57, pero te fuiste sin llegar a cumplir 47. Y en 3 meses se cumplen 10 años de tu partida. 10 putos años.
Es difícil describir los sentimientos por los que paso porque éramos bien distintos, casi no nos veíamos, pero sin embargo en el fondo de mi ser, siento que todavía estás ahí. Que estás aquí. Acompañándome. Siempre siendo mi hermano mayor. Estoy seguro de que ese hilo rojo del que hablan los asiáticos nos sigue uniendo. No tengo idea de dónde estás y no importa porque ese hilo al que estamos amarrados es de una longitud eterna y está amarrado con un nudo sólido e irrompible.
Pato y Sol te extrañan. Mucho. Y ya están grandes. Catorce y once. Mi mamá no hay día que no te tenga en mente y si se detiene más de un segundo a pensarte, le brotan torrentes de lágrimas, así que prefiere no hacerlo.
A mí, hay muchísimas cosas que me pasan a diario, que irremediablemente me recuerdan que exististe. Una canción, alguna noticia de la formula 1, alguna palabra, un gesto en alguien. Y cuando te imagino siempre me sacas una sonrisa.
Todos los años el día de tu cumpleaños es muy jodido, porque me recuerda que alguna vez tuve un hermano y me carcome pensar que lo que sea que hayamos vivido juntos, fue muy poco.
Feliz cumpleaños Urk, no te pido que me cuides a mí o a los míos porque estoy seguro que si debes cuidar a alguien, es a los tuyos.
Ya nos veremos en algún momento. Si estás con el doctor, dile que estamos bien, que no hay pedo entre nosotros.
Feliz Jueves tengan todos.