Me cuesta hablar
Un reto sobre de qué me cuesta hablar, sería más sencillo contar de qué no me cuesta hablar. Pero para resumirlo diría que de mí. Lo que más me cuesta es hablar de mí.
Me cuesta hablar de sexo, me cuesta hablar de sentimientos, me cuesta hablar y no lo hago. Encuentro el chiste, el fallo y la retórica. Redirijo tu atención, pero no te cuento lo que me pasa. Único problema, que no soy la única que lo hace. Y cuando lo haces, lo veo, estás tan cerrado como yo. Pero no quiero que lo estés, no quiero te ocultes, quiero que me digas cuándo estas mal, quiero ayudarte, aunque solo pueda escuchar. Igual debería abrirme yo primero. Pero me da miedo.
~Messy Mind (12/02/2019)












