Trump: «No voy a atacar a Irán por el bien del mundo»... Lo ha dicho de verdad, y no como una broma de una noche de verano. Donald Trump, el emperador de las barras y estrellas, el rubio de la coleta que vuelve loco al mundo, ha declarado, de hecho, que, si renuncia por ahora al ataque masivo contra Irán que había anunciado, lo hace simplemente «por el bien del mundo». Con estas palabras se alcanzan cimas casi líricas de delirio de omnipotencia. Por otra parte, el propio Trump, en los últimos meses, se había jactado de haber alcanzado un poder superior al de Alejandro Magno y Napoleón... enseguida debemos señalar una paradoja evidente: si él, como dice, renuncia a atacar a Irán «por el bien del mundo», de ello se deduce lógicamente que, hasta ahora, al haber declarado la guerra a Irán y haber sembrado muerte y destrucción, Trump ha actuado «por el mal del mundo»... una cosa debería estar clara, más allá de las declaraciones autocomplacientes del emperador de la civilización del dólar: si Washington desiste de atacar de nuevo a Teherán, ello no se debe tanto a un arrebato de bondad de su señoría Trump, sino a una situación de dificultad objetiva en la que se encuentra la civilización de la hamburguesa. En concreto, se habla desde muchos frentes de la escasez de misiles Patriot. Y no es ningún misterio que «USraele», ese monstruo bicéfalo del imperialismo sin fronteras, esperaba poder doblegar a Persia con gran rapidez y, en cambio, se ha topado con una gloriosa resistencia que no ha sido capaz de vencer. Y con la que, necesariamente, debe contar (Diego Fusaro)
"Lo ha dicho de verdad, y no como una broma de una noche de verano. Donald Trump, el emperador de las barras y estrellas, el rubio de la col


















