Una entrevista muy especial
Hace un tiempo atrás una personita a la que quiero mucho me preguntó si me podía hacer una entrevista para presentar en el colegio. La verdad es que me sorprendió que tuviera interés en que yo sea su entrevistada pero de todas maneras dije que sí. Con sus preguntas me hizo pensar en muchas cosas que pasé en todo este tiempo y reevaluar algunas otras. Esto es lo que salió de esa entrevista y hoy quiero compartirla con ustedes. Gracias Pili por darme esta oportunidad <3
1. ¿Cómo reaccionaste frente a lo que te planteaban los médicos?
Desde el momento del diagnóstico hasta ahora hubo muchos momentos diferentes y muchos planteos de los médicos, algunos fueron más fáciles que otros de afrontar, algunos me generaron miedo y otros mucha tranquilidad. La realidad es que siempre supe que tenía que confiar en ellos y en su buen juicio como profesionales.
En el caso específico del trasplante no había opción, me lo plantearon como la única alternativa si quería tener la chance de que no volviera la leucemia, así y todo había (y sigue habiendo) muchos riesgos, me los explicaron y yo reaccioné de la misma manera que lo había hecho antes: con fe. Fe en ellos, en todos los que me apoyaron y me siguen apoyando día a día y fe en mí, en que iba a poder con esto como había podido con la quimio, con las diversas infecciones y con tantas otras cosas durante todo ese tiempo.
2. ¿Quién fue tu donante de médula ósea?
Mi donante fue uno de mis hermanos, Lucas. No era la mejor opción porque no es lo que se llama un donante idéntico, por eso primero se buscó uno que si lo fuera en el registro mundial de médula ósea, pero al no encontrarse hubo que tomar otra decisión y así llegamos al haplotrasplante con Lucas, que es un tipo especial de trasplante de médula en el cual donante y receptor no son del todo compatibles.
3. ¿Qué expectativas tuviste antes del trasplante?
Esperaba recuperarme pronto y en pocos meses poder retomar mis actividades, volver a estudiar y trabajar como hacía antes, pero no sucedió. Creía que después de los tres meses no iba a necesitar estar internada, que a los seis mis glóbulos blancos, rojos y plaquetas iban a volver a valores normales y que al año iba a estar curada.
4. ¿Y ahora?
Ahora sigo esperando lo mismo que antes, solo que entendí a la fuerza que los tiempos no siempre son los que uno quisiera. A once meses de mi trasplante estoy lejos de estar curada, tuve múltiples internaciones, largos meses en los que parecía que mi nueva medula no iba a responder y hasta la reaparición de células malignas. Más allá de todo, mis expectativas siguen siendo retomar mi carrera y cumplir los objetivos que tenía para mi vida antes de mi diagnóstico.
5. ¿Cómo pasas los días mientras estás internada en Fundaleu?
La realidad es que hay días mejores que otros, y algunos en los que el cuerpo hace muy difícil mantener el buen ánimo. Por suerte Fundaleu tiene una característica que sobrepasa todo eso y es que la gente que trabaja ahí realmente está comprometida con lo que hace y nos brindan mucho apoyo y contención a todos los pacientes, eso ayuda a que el tiempo de internación se vuelva más ameno y fácil de llevar. Otro tanto es responsabilidad propia, yo trato de ocupar mi tiempo haciendo cosas que disfruto y que probablemente en otro momento de mi vida no hubiera hecho por falta de tiempo o porque simplemente no me animaba a hacerlas. Desde que me internaron por primera vez empecé a escribir y con el tiempo hice un blog para compartir mis experiencias y reflexiones; volví a dibujar y pintar después de mucho tiempo y hasta me animé a aprender un poco de guitarra y cantar gracias a Anita, la musicoterapeuta. También aprovecho el tiempo que estoy ahí adentro para meditar y tratar de conectarme conmigo misma, así como para ver series y películas. A fin de cuentas no importa en qué, pero la idea es ocupar el tiempo en algo que te traiga algo de felicidad y no dejar que el encierro lleve a tu mente a pensar solo en la enfermedad.
6. ¿Qué reflexión me darías sobre el tema?
Sobre el trasplante de médula ósea creo que es importante que se tome conciencia de que es muy fácil convertirse en donante, que no implica futuros condicionamientos para la vida de aquel que dona y que no es un procedimiento traumático. Por otro lado, para aquellos que estén frente a la misma situación que yo o que conozcan a alguien que lo está, creo que lo más importante es no perder las esperanzas siendo conscientes que no todo va a salir como uno lo espera.









