Traerte aquí a mi lado, conmigo, para no separarnos, para andar el mismo sendero, para agarrarnos fuerte de las manos y del alma.
Traerte con un solo pensamiento mío, a cada instante, en casa hora y minuto y no soltarte jamás.
Traerte y que en un beso nos demos una promesa de amor eterno, una caricia infinita, un abrazo sin final.
Traerte y hacerte participe de cada decisión tomada, de cada paso que doy, de cada hecho de mi para ti.
Traerte y que sepas que mi amor es incondicional, puro, sincero, sin malicia mi odio; por el contrario si, lleno de ternura y de lo mejor que tengo para ofrecerte.
Traerte y que me pertenezcas está vida y la que sigue.
Leregi Renga
















