Me encanta lo extremadamente muertas que estamos. En estado cadáver, ambas, en plural. Pudriéndonos juntas. [...] En las palmas de tus manos deposito lirios y rosas; amapolas y orquídeas reposas en mis ojos. Y se descomponen, todas. En nuestra piel gastada y putrefacta bañada de pasado oxidado, se pudren, todas.[...] Hasta muertas somos preciosas, musas; pero nuestros cadáveres horribles asustan, disgustan, son comida para los depredadores famélicos que aún no creen en la poesía.
Allana Giroine.









