Como soy una persona de lugares comunes, voy a hacer lo que todos, hablar cosas bonitas de lo que fue mi 2015.
Comencé y cierro el año con mucha chamba, muchos proyectos y muchas cosas por entregar. Gracias trabajo, posgrado, alumnos y mentecita por mantenerme siempre ocupada y con poco tiempo para pensar en babosadas (bueno, en realidad siempre ando pensando y diciendo babosadas, pero me refiero a babosadas que me hagan daño emocional).
Igual que todos, quiero agradecer a esas personitas que hicieron de mi año algo llevadero: gracias a los que escanean y suben a internet libros imposibles de encontrar y de comprar (a veces no tan imposibles ni tan caros, pero está chido que los suban. Todos deberÃamos de hacerlo). Gracias a los que hacen programas para descargar gratis todo lo que se pueda descargar de la red (no hay mejor sinónimo de la empatÃa y la solidaridad para nosotros los esclavos del teclado). Gracias a los que comparten su trabajo y me dan ideas para hacer mejores mis clases. Gracias a todos los que comparten sus experiencias y problemáticas como docentes en todas las redes, foros y blogs en los que me encuentro. Gracias a los que organizan eventos para los que nos interesamos por la docencia y la investigación. Gracias a los que comparten sus libros, investigaciones, sus proyectos y revistas (impresos o digitales, del tema que sea está chingón). Gracias a los que suben pelÃculas y series viejitas, y que además de todo mantienen esas páginas aún cuando seguido se las tumban. Gracias a los que hacen blogs y páginas padres (literatura, arte, historia, música, memes, feminismo, docencia…lo que sea está chidÃsimo). Gracias a los que entregan comida a domicilio y que hacen bien su trabajo….pero sobre todo muchas muchas gracias a los que este año me dejaron hablar de todo lo que a veces siento necesidad de hablar (gente linda del trabajo y maestrÃa, los amo mil). Gracias a los que me dejaron dormir en su casa luego de una borrachera (me ahorraron el taxi, no pienso descargar Uber aún). Gracias a los que la hicieron de paño (o toalla) de lágrimas. Gracias a los que se tomaron un café o una chela conmigo durante el año ( o dos o tres, qué padre que estuvieron). Y por último, millones de gracias a las tres señoritas (…morras, pues) que aún con la distancia siempre están allà para echar chisme por horas y horas (gracias Skype, gracias compañÃa telefónica).
Pd. No voy a hacer propósitos de nada y para nada. Fin.
Feliz nueva vuelta al sol