#9 – Precios personalizados
¡Hola!
Acabo de leer un artículo alemán titulado con „Jeder hat seinen Preis“, es español “Cada uno tiene su precio“. Se trata sobre un programa de ingenieros alemanes que personaliza los precios en supermercados mediante una tarjeta de fidelidad para los clientes. Según la historia personal de compras el programa ofrece descuentos al consumidor. El artículo informe que los supermercados suizos COOP y Migros ya pueden adjudicar las compras a 80% de los hogares nacionales solamente utilizando su historia de compras.
Pensando en mi situación me encuentro en una situación similar. Soy usuaria de la tarjeta Día y la tarjeta joven <30 de Carrefour, que ofrecen varias ventajas a los clientes. Ya recibo anuncios personalizados por mensaje y me dan cupones con cada compra.
Qué me pregunta después de leer este artículo es lo siguiente: ¿Qué interés tienen las cadenas de supermercados en tarjetas de fidelidad? Obviamente se trata de un medio para la “fidelización de cliente” como el nombre ya propone, es decir que el supermercado ata el cliente a su marca. Es más probable que uno va al supermercado del cual tiene la tarjeta de fidelidad y donde puede disfrutar sus ventajas, que en otro. Yo tengo tanto un Día como un Carrefour muy cerca de mi casa. Elijo según los productos que quiero comprar en cuál de los dos realizo mis compras.
Día me ofrece descuentos continuos en varios productos empaquetados, por ejemplo en arroz o en queso de las estanterías de refrigeración. Por contrario en Carrefour no me cobran los 7% de IVA a todos los productos frescos (fruta, verdura, productos al granel…). Es obvio en cual establecimiento compro que tipos de producto, ¿no?
Hoy en día ya es común comparar precios mediante los Smartphones, para los supermercados casi no queda ninguna posibilidad de diferenciarse de la competencia en términos de precios. Para los supermercados es una gran opción de colectar perfiles de compra de sus clientes, como se descubre en el ejemplo de Suiza. Si desarrollamos la idea del artículo un poco más esto hecho podría llevar a un régimen del distribuidor, que va a decidir qué precio personalizado ofrece al consumidor para un cierto producto.
Con saber la preferencia de una persona X de un producto Y la cadena es capaz adaptar su precio para Y subiéndolo al máximo que va a pagar X. Surge la pregunta cuándo va a llegar el día en que no existirán más etiquetas de precios y todos tenemos en nuestro Smartphone la “oferta” que nos presenta el establecimiento. Eso plantaría los consumidores en una posición desaventajada y en poco tiempo tendría que aparecer la protección de consumidores.
¡Vamos a ver qué traiga el futuro! Un saludo - Laura











