seen from Maldives

seen from United States
seen from Malaysia

seen from United States
seen from United States
seen from Germany
seen from Yemen
seen from Brazil
seen from Malaysia

seen from United Kingdom
seen from Brazil

seen from United States

seen from France
seen from China

seen from Thailand

seen from United States
seen from Germany

seen from United States

seen from United Kingdom

seen from United States

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
¿Qué importa que hablen mal? Si no saben na' de ti
Chystemc
hola
Florecer
Necesito plata maldita sea

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
#diariodeunaoveja N°8
He encontrado personas preciosas en este camino
No se moleste
[Parte I] Una mujer cree que su comunidad le roba energĂa. Lo pensaba de antes, ahora lo ha comprobado. Necesita alejarse de la gente para poder terminar su novela. Una mujer comienza a querer quedarse en la cama, acostada. Su Ăşnico impedimento es su perro. Llegan a un acuerdo y salen juntos, tres veces al dĂa. El perro acepta porque tampoco es de calle. Le gusta el pasto pero más le gusta la cama, bajo las sábanas, a los pies. Una mujer piensa que serĂa más fácil si tampoco tuviera plantas, –que hay que regarlas y mirarlas para ver si están bien o si se están muriendo–. Que duro ser planta en estos dĂas. Que duro vivir en un piso con personas que quieren estar en la cama escribiendo o viendo pelĂculas en vez de preocuparse del entorno. Pobres plantas. Pobre perro. Una mujer se alista para salir de su casa, se mira al espejo y se agarra el pelo como diciendo “¡por favor!” Piensa dos o tres veces al dĂa en raparse, en extirparse de la cabeza cualquier rastro de pelo, para no tener que pensar más en lavarlo siquiera. QuĂ© feliz serĂa si los pelos desaparecieran, de su cabeza, del piso, de las alfombras, de la cama. Una preocupaciĂłn menos para su vida. Se lo plantea, pero tienes dudas sobre su autoestima. Que el pelo desaparezca es muy conveniente, pero tambiĂ©n es muy fácil caer en un hoyo sintiĂ©ndose fea. Quizás serĂa la excusa perfecta para no salir más de casa. Pero es que ella sĂ quiere salir de su casa a hacer cosas. Conocer negocios, locales, espacios colaborativos. Ir a ferias o mercadillos. Revisar libros usados, encontrar tesoros enviados por el universo. Lo que no quiere es que otros dependan de ella. Ella quiere ajustar su vida a su placer.