Estas vacaciones he tomado como hobbie tejer. Hice dos gorros, algo para el cabello, y ahora trato de hacer un cojín.
Tejer no es exactamente difícil. Al contrario, es un buen método para despejar tu mente y relajarte; pueden aprender por Youtube. ¿Por qué? Bueno, no tengo la menor idea; pero se siente genial. La textura de la lana, ver tu progreso, cómo vas avanzando. Es tu esfuerzo puesto en dos palos y estambre. Todo eso, en conjunto, te crea una gran satisfacción. Ayuda en tu concentración de alguna forma u otra. Considero que es una buena terapia.
¿A qué va esto? Bien, les digo: Acabo de darme cuenta que “tejer” es muy similar a estudiar. Es muy similar a “todo en la vida”, en realidad.
Les explico con más detalle.
Cuando empezamos a tener, tenemos que hacer puntos, nudos, en el palo/aguja. Al principio, parece nada. “¿De acá va a salir un gorro? ¿Una chaqueta? Imposible”. Estos pensamientos suelen pasar, porque estamos acostumbrados a tener todo de un solo golpe. Apresurarnos y llegar rápido al resultado. Desespera.
Luego de tener los puntos, comenzamos a tejer. Hacemos la primera hilera. Quizá te cueste un poco, o lo hagas lento; pero está bien. Es tu primera vez, no debes exigirte más si recién estás aprendiendo. Con calma, solo así lo haremos bien.
Cuando te das cuenta, terminaste. Excelente, ¿no? Es tu logro, pero no bajes la guardia porque tenemos que seguir. Ahora vamos por la segunda, por la tercera, la cuarta. Décima hilera. Punto por punto, lazada por lazada, verás cómo tus manos van tratando de acoplarse al movimiento. Ya no te demoras un minuto, sino segundos. Se hace todo más natural, ¿no es así? Y cuando revisas el tejido… ¡Bam! Ha crecido. Está más grande, gracias a ti. Ves esperanza en lo que antes era “nada”.
Seguiste, llegaste a la mitad. Quizá cometiste errores en el camino, y no te diste cuenta. Quizá pasaste mal un punto, o perdiste uno. ¿Qué harás? ¿Sigues tu camino o vuelves hasta el fallo y lo corriges? Quizá en este momento estás pensando “diablos, cómo no me di cuenta antes”. Te recalco algo que ya sabes: Lamentarte no hará que el tiempo retroceder para que puedas hacer el punto bien. ¡Pero no te decaigas! Tienes dos opciones, ¿lo olvidas? Aún hay solución. Sea cual sea, si tú decides, estará bien; porque es lo que quieres en el momento. Eso sí, te pido que analices lo que has hecho, y los posibles resultados de tus opciones. Si piensas en pedir ayuda, recuerda que cada tejido es diferente, no puedes compararlo con el resto. Sin embargo, puedes tomar en cuenta la experiencia de otros tejedores. Así que piensa bien lo que harás para que no te arrepientas después de tu decisión.
Ahora, hemos llegado al final. Estamos por cerrar los puntos. La nostalgia te invade. Te ha llevado tiempo y esfuerzo tejer. Aprendiste en el camino, te llevaste(sin pensarlo) experiencia al bolsillo. ¿Qué tal, eh? Tu primer tejido. Es tu orgullo, así no haya salido tan perfecto, de revista. Es tu orgullo, porque te ha costado, te has dedicado y es lo más importante.
¡Eso es todo! Quería compartirlo mientras estoy de “arañita”, como dice mi mamá. De hecho, creo que la lana que tengo no será suficiente para el cojín y tendré que ir a comprar más.
Solo me queda decir que si alguien está interesado en tejer, les podría pasar algunos videos y páginas útiles que encontré. O si saben de trucos o algo por el estilo, les pido cordialmente quE SEAN MIS AMIGOS DE TEJIDO.