Lecturas del día (12-feb-2020): 1R 10, 1-10 / Sal 37[36], 5-6.30-31.39-40 (R. 30a) / Mc 7, 14-23
La sabiduría, ¡Que don tan preciado!. Dios se la concedió a Salomón al ver la pureza de su corazón, al ver que su más grande anhelo no era el poseer riquezas y poder, sino sabiduría para para poder guiar y juzgar a su pueblo, ¡El pueblo elegido de Dios!.
Al ver Dios tan grande nobleza, no se pudo resistir y además de concederle esté gran don, le concedió lo demás: poder y riquezas.
Solo Dios puede ver lo que hay en nuestros corazones (cf. 1S, 16,7), por tal motivo, solo Él puede juzgarnos y sólo Él puede decidir sobre la vida.
Hoy, en días donde el <pintarse la cara color esperanza> se tiñe con la sangre de inocentes ante su contrapuesto "derecho al aborto", cobran gran fuerza las Palabras de nuestro Señor Jesús en el Evangelio de hoy: <Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intensiones malas> (Mc 7, 21).
Con mucho dolor de padre, hoy al ver las noticias sobre el ruidoso y criminal "derecho al aborto", mi corazón está fragmentado en mil pedacitos. Imagínate solo por un momento si esa indefensa creatura, y digo creatura porque desde el momento de su concepción en el vientre materno es la más bella creación de Dios (cf. Sal. 139, 13-15), pudiese hablarte... ¿Sabes que diría ante la crueldad de ese momento? ¿Sabes que diría ante el terror de sentir que su vida acabaría antes de nacer?
Esa hermosa creatura de Dios te diría:
Así me arranques la vida, aunque prepares mi muerte
Y me desgarres el alma, no dejaré de amarte nunca yo.
Si destrozas mis sueños y olvidas que soy pequeño
Si crees que aún no soy nada, igual por ti muero mamá de amor.
Podrás borrar mi memoria, arrancarme de tus brazos
Hacer de cuenta que nada pasó, desbaratarme en pedazos.
Pero si cambias de planes, te ofrezco mil y una sonrisas
Dormir tranquilo en las tardes, calmar mi llanto al escuchar tu voz.
Serás lo más grande en mi vida y guardarás mis secretos
Tu la Reina de mis cuentos, mamá mi mejor amiga.
Serás lo más grande en mi vida y guardarás mis secretos
Tu la Reina de mis cuentos, mamá mi mejor amiga.
Hoy te digo estas palabras, pongo en tus manos mi suerte
Te habla tu hijo pequeño, sonrió desde tu vientre.
¿Quienes somos para decidir sobre la vida? Los pro-aborto tienen mil y un razones para justificar lo que sale de sus corazones, para justificar el homicidio de una creatura indefensa e inocente. Dicen cosas tan vacías como el que en la Palabra de Dios no dice nada sobre el aborto, que como es posible que Dios omitiese algo así, pero no dejan de ser sus vacías e injustificadas razones, porque el quinto mandamiento de la ley de Dios dice: <NO MATARAS> (Ex 20, 13) ( y eso sin profundizar en el perfeccionamiento que Jesús le dio a este mandamiento).
Podrán tener mil y un razones, pero Dios tiene una sola, y solo tiene 4 letras: AMOR. ¡No temas! Dale siempre el SI a la vida.
El Señor te bendiga y te guarde, envié sobre ti su Espíritu Santo y te conceda el precioso don de la Sabiduría, para que con el amor que Jesús nos enseña día a día, guíes a los tuyos hacia lo que es bueno, hacia lo que es justo.
Por: Ricardo Sánchez Martínez - Agente para la Evangelización, Arquidiócesis de Barranquilla
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