El bebé es un mamífero, Michel Odent
"Durante los seis meses que pasé como «externo», en 1953, en una maternidad de París nunca oí hablar de que ninguna madre pidiera poder tener a su bebé junto a ella, piel con piel, inmediatamente después de haber dado a luz. El condicionamiento cultural en el que nos hallábamos inmersos debido a la influencia de creencias y rituales milenarios—era demasiado poderoso. La comadrona cortaba rápidamente el cordón y entregaba el bebé a la persona encargada de ocuparse de él. Además, durante la estancia en la maternidad, los recién nacidos permanecían en el nido, separados de sus madres. A nadie se le ocurrió que pudieran estar juntos en una misma habitación. Se siguió manteniendo este protocolo tradicional hasta el momento en el que las disciplinas implicadas en «la cientificación del amor» descubrieron que el recién nacido necesita a su madre. ¿No es este el descubrimiento más importante de la segunda mitad del siglo XX?" de "El bebé es un mamífero", de Michel Odent













