Sin ganas… Hoy fue un día de esos en los que no quería levantarme de la cama. Amanecí con mucho sueño, malestar general; sentía —como dicen por ahí— que “me quería dar gripe”, y para rematar los síntomas pre-menstruales 😭… pero mi amado esposo me motivó a seguir siendo constante en mi entrenamiento. Preparó un desayuno rápido y me trajo medicina para mi malestar y salí a correr, aunque sin ganas. Al llegar al punto de partida me quedé sin batería en el celular, y pensé en irme porque correr sin música me resulta aburrido, y con el malestar que sentía peor aún... pero me dije: voy a correr sólo 2 millas, y mientras voy a un ritmo tranquilo voy hablando con Dios. ¡Al final logré hacer 5 millas, que era mi meta para el día de hoy! Aprendí algo interesante... En la “carrera de la vida” nos toca vivir momentos dolorosos, experiencias que no nos permiten seguir con ánimo o nos frustran, cosas que creemos que no podemos controlar, como los malos hábitos alimenticios, las emociones, gastar compulsivamente, lidiar con el mal carácter. No obstante, de acuerdo a la Biblia todas estas cosas las podemos controlar. “Dios no nos ha dado espíritu de temor sino de poder, amor y dominio propio", dice 2 Timoteo 1:7, así que si creemos en Dios y en el poder del Espíritu Santo, no debemos decir “no puedo”, “no tengo fuerza de voluntad” o “tal cosa me domina”; si eso es así, no hemos experimentado el verdadero poder de Dios en nuestras vidas. Nuestra tarea es poner TODO en manos de Dios y disponernos a ser disciplinados y constantes. Recuerda, si empezamos con 21 días cambiando los malos hábitos, luego de ese tiempo duro y difícil te prometo que al ver los resultados querrás seguir mejorando tu manera de vivir. Esta semana escuché a un pastor comentar que Dios tiene un plan maravilloso para la vida de cada ser humano, pero uno mismo lo echa a perder acortando nuestros días al comer basura, o fumando, o teniendo cualquier hábito que a la postre acarreará severas consecuencias a nuestra salud física y mental. No estamos solos; si puedes, únete con algún amigo o amiga, o si eres casado con tu cónyuge. Esto es también parte de lo que nos aconseja la Biblia en Eclesiastés… “mejores son dos que uno”, ya sea para empezar a tener un estilo de vida saludable, para tener un cambio espiritual o simplemente administrar mejor el dinero. Es de gran ayuda contar con alguien que te motive o te diga “stop!! no hagas eso”. No hay excusa. Es más, es un mandato de Dios cuidar nuestro cuerpo que es morada del Espíritu Santo. Toda esa batalla comienza por la mente. Llevemos cautivos todos los pensamientos a la obediencia a Cristo. Créanme, al principio verán q es una gran batalla, pero la Biblia declara que somos… ¡más que vencedores en Cristo Jesus!