Los Hermanos Karamazov, ¿por qué deberíamos leerlo?
Escrita por Dostoievski, Los Hermanos Karamazov fue la obra culminante de su carrera, y probablemente considerada por muchos estudiosos de él, su magnum opus. En ella logra explorar el carácter humano como hizo a lo largo de su trayectoria, y llegó más lejos que de lo que había llegado con Crimen y castigo, considerada por muchos su obra maestra.
La historia sigue a los cuatro hijos de Fiódor Pávlovich Karamazov, un hacendado rico y obsceno que vive en el centro de la lujuria y los placeres de la carne, es un hombre frío y materialista, siempre con tiempo para las orgías y la bebida. Sus hijos (Dmitri, Iván, Aliosha y Smerdiakov) terminan siendo una metáfora para la vida humana, para las clases de sentimientos que todos experimentamos a lo largo de nuestro existir, la impetuosidad y la violencia, el odio y el amor, la racionalidad y el deseo de pertenecer, todo se enlaza en los hermanos Karamazov, hombres que, sin un padre desde el principio, yacen en un mundo que no les ha dado nada y cada uno se las arregla como puede. Cada uno encuentra redención y pérdida con mayor o menor suerte que el otro. Dmitri es un exsoldado impetuoso y sensual, Iván un intelectual frío, Aliosha un joven espiritual y razonable, y Smerdiakov carga con un defecto fatal que lo vuelve un héroe trágico.
Los Hermanos Karamazov se desenvuelve cuando el padre es asesinado y Dmitri culpado y enjuiciado, es a través del incidente, que se anticipa desde el principio, cuando se entrelazan sus vidas y se tejen las relaciones de odio y rencor, así como de amor y clemencia que vuelven a esta historia un reflejo verdadero del alma humana como no se había escrito nunca.
La traducción que he leído es de José Laín Entralgo, coloquial y hermosa, logra facilitar al lector los recursos que Dostoievski usa para enseñarnos. Recomiendo también la traducción de Augusto Vidal, experto en la vida del autor.