-Queda out
Citarse en un cafĂ© de BolĂvar a discutir el santoral heroico de Nayarit, denigrar a los nacionalistas, citar de memoria párrafos de los discursos de oradores fulgurantes, explicarle a los niños el valor de la OEA, el estalinismo, el comunismo, el realismo socialista, el capitalismo con rostro humano, el ballet folclĂłrico, las lavadoras Hoover, el arzobispo de Puebla Octaviano Márquez y Toriz, Brylcreem, el joie de vivre de la Coatlicue, el amour fou, el loco, loco amor pregonado por los surrealistas AndrĂ© Breton a la cabeza, los muebles de Lerdo Chiquito, el cine soviĂ©tico estalinista, los Ăşltimos caciques, Santa de Gamboa, la Hora Nacional, el 2 de noviembre en Pátzcuaro y Mixquic, el complejo de inferioridad del mexicano, los suĂ©teres de Chiconcuac, el siglo XVIII, los ataques a prevaricadores de la RevoluciĂłn, Alfonso Paso, Amado Nervo, Pedro Vargas, los psicĂłlogos del salĂłn, el romanticismo de la emperatriz Carlota, AsĂ se forjĂł el acero, la novela filantrĂłpica, las procesiones de Semana Santa en Iztapalapa y Taxco, la Alianza para el Progreso, Televicentro y la Ciudad de los Niños.
Carlos Monsiváis, “La ciudad vista por las gafas alucinantes de Carlos Monsiváis”
Siempre!, 21 de Julio de 1965