The Streets - “Turn The Page”
Que es la primera, que es la primera, mírala cara a cara, que es la primera.
Así en las sevillanas como en los discos, el primer movimiento, el desenvaine, la impresión inicial, es la que queda. Steven Hyden escribe un estupendo artículo en Grantland titulado “Side 1, Track 1″, en el que reflexiona sobre algunas de las mejores canciones de la historia del pop y del rock colocadas en la posición inaugural de un álbum. Lo hace a propósito de “Straight Outta Compton”, de N.W.A., la carta de presentación de Ice Cube, Dr. Dre, Eazy E y colegas. De paso, establece cuatro criterios que debería cumplir cualquier album opener, a saber:
a) una puesta en escena espectacular;
b) un palpable sentido de acción al alza;
c) letras simples pero directas que funcionan como declaración de intenciones;
d) un clímax tan poderoso como para animar al oyente a escuchar el resto del disco.
Es un ejercicio entretenido pensar en canciones así. Algunas de las que me vienen a la cabeza ya están en la lista de Hyden. Otra, que se le escapa, y que cumple todos los requisitos, descorchando uno de mis discos favoritos de la década pasada es “Turn The Page”, de The Streets, la primera pista de “Original Pirate Material”. Las cuerdas tensas, los beats entrecortados, el crescendo y la presentación en sociedad del raver de Birmingham anuncian que en los siguientes tres cuartos de hora de música te van a contar desde la habitación de un postadolescente la historia sobre cómo vivía una parte de la juventud británica al comenzar el nuevo milenio. “I'm 45th generation Roman / But I don't know 'em / Or care when I'm spitting”, rapea Mike Skinner y, efectivamente, al acabar dan ganas de pasar la página y escuchar el resto de su relato. Cuando termina la primera pista de la cara A ya solo sigues sus instrucciones: “Stand by me my apprentice / Be brave, clench fists”.










