Samuel Thomas Wilson, nacido el 23 de septiembre de 1986, se crio como hijo de Paul y Darlene Wilson, activistas del movimiento por los derechos de las personas de color. Una lucha complicada que los mantenía largos periodos de tiempo fuera de casa y con pocos recursos económicos, por lo que Sam creció con el principal referente materno de su hermana mayor Sarah, quien desde el principio hizo muchos sacrificios para sacarlo adelante.
Desde pequeño sintió una gran afinidad por las aves, teniendo su pequeño palomar en plena ciudad. Aunque nada en comparación a la conexión que sentía con un halcón que rondaba la zona frecuentemente y al que cariñosamente apodó como Red Wings.
Lamentablemente, se vio cara a cara con el racismo a los 16 años cuando, al volver a casa una noche, se encontró con que habían matado a sus aves por el mero hecho de ser una persona de color; Red Wings incluido.
Esto supuso un gran cambio en la actitud de Sam, quien por mucho tiempo perdió el rumbo y la estabilidad de su vida. Enfadado por ser discriminado únicamente por el tono de su piel, lo llevó a unirse a un grupo pandillero de la zona que, principalmente, se caracterizaba por el vandalismo. No estaba realmente cómodo con lo que hacía, pero al menos estaba respaldado por un grupo que compartía su situación y lo protegía. Por supuesto, esto nunca gustó en su círculo familiar, en especial a Sarah, tratando en muchas ocasiones de ayudarlo a retomar el camino indicado sin que nada surtiera el efecto deseado.
Hasta que una noche les llegó la trágica noticia: sus padres habían sido asesinados durante unas protestas. Aquello cambió por completo la visión de Sam y decidió abandonar cualquier mal hábito para asentar cabeza, tal y como sus padres habrían querido.
Acabó así uniéndose al ejército americano. Haciendo alusión a su prematura conexión con las aves, decidió entrenarse en el cuerpo paracaidista militar donde pronto fue conocido como The Falcon. Sam no solo tenía grandes dotes militares o para el vuelo, también una gran valentía que lo llevaba a meterse directo en el foco del peligro si con ella creía que podía salvar alguna vida.
En vista de ello, en poco tiempo, formó su propio equipo de paracaidistas militares comandado por él mismo. Fue en este momento en el que el ejército decidió obsequiarle por su trabajo y le hicieron uno de los mayores regalos de su vida:
Un traje especial equipado con diversas armas. Unas alas de gran tamaño que le permitían volar a grandes alturas y velocidades, además de realizar todo tipo de acrobacias en pleno vuelo. Y un dron, color rojo, que le permitía rastrear la zona antes de intervenir.
El dron, por supuesto, recibió el nombre de Red Wings.
Pero, y como era de esperar acudiendo a diversas zonas de conflicto, la vida de Falcon cambió de la noche a la mañana en la peor forma posible. Durante una misión nocturna, su alero murió en zona de conflicto bélico. Sam no pudo hacer nada salvo observar como su amigo perdía la vida bajo su mando. Un duro golpe que lo llevó a retirarse de la vida militar.
Así que, de vuelta en Harlem, trató de retomar su vida donde la había dejado, aquella vez junto a su hermana y sus dos pequeños sobrinos. Sin embargo, no fue tarea fácil ya que arrastraba consigo estrés post traumático después de lo sucedido. Algo que no solo lo estaba afectando a él, sino también a su pequeña familia, que no sabía cómo ayudarlo.
Esto lo llevó a estar en terapia durante años, con el objetivo de perdonarse a sí mismo y convencerse de que había vida más allá del ejército. Por suerte para él, consiguió salir de aquel círculo vicioso y no solo aquello, decidió tomar su propia experiencia como referente para ayudar a otros, dando paso así a crear su propio grupo de apoyo para ex veteranos de guerra. Samuel se convirtió en el consuelo semanal de muchos ex soldados e incluso en una salvación.
Fue durante una de esas reuniones que conoció a Steve Rogers, quien buscaba también el camino de vuelta. Pronto él y Sam se convirtieron en buenos amigos, hasta el punto de que el afroamericano se convirtió en la mano derecha del mismísimo Capitán América.
Por supuesto, Sam lo tomó como una señal para volver a las andadas, pero aquella vez formando parte de otro equipo: Los Vengadores. También realizando misiones para Nick Fury en S.H.I.E.L.D. - @thedarkestnightrol -
Actualmente es conocido como el Vengador Falcon, pero más allá de eso, es considerado como el mayor héroe local de Harlem. No solo porque tiene especial afán en proteger a su gente sino porque, además, lo han tomado como un referente y un modelo a seguir. Si un chico negro que se dedicaba a criar palomas en una de las zonas más pobres de la ciudad podía ser un Vengador destacado, entonces cualquier que se lo propusiera podría serlo.
Desde entonces Sam se toma muy en serio su responsabilidad, tanto que está usando su posición y fama para ser un activista reconocido de la lucha Black Lives Matter, con la idea de cambiar el mundo mediante la educación, el diálogo y el convencimiento antes que la lucha armada directa. Esperando que sus padres, estén donde estén, se sientan orgullosos de ver como él continúa con lo que un día empezaron.