Noam Chomsky: Entender la Crisis — Mercados, el Estado e Hipocresía
Párrafos selectos de una entrevista publicada en Foreign Policy in Focus, realizada por Sameer Dossani, 10 de febrero de 2009
CHOMSKY: Resulta más bien impactante percibir que el consenso sobre cómo enfrentar la crisis en los países ricos es casi lo opuesto al consenso sobre cómo los países pobres deben lidiar con crisis económicas similares. Cuando los así llamados “países en desarrollo” enfrentan una crisis financiera, las reglas del Fondo Monetario Internacional son: eleva los intereses, reduce el crecimiento económico, aprieta el cinturón, paga tus deudas (a nosotros), privatiza, y todo lo demás. Eso es lo opuesto a lo que se prescribe aquí, que es disminución en las tasas de interés, verter dinero del gobierno para estimular la economía, nacionalizar (pero no uses esa palabra), y todo lo demás. Así que, sí, hay unas reglas para los pobres y otras reglas muy diferentes para los poderosos. No hay ninguna novedad en ello.
En lo referente al Fondo Monetario Internacional, no es una institución independiente. Es en buena parte una rama del Departamento del Tesoro de Estados Unidos —no oficialmente, pero es en gran medida como funciona. El Fondo Monetario Internacional es descrito por un Director Ejecutivo de Estados Unidos como “el encargado de hacer cumplir las reglas de la comunidad crediticia”. Si un préstamo o una inversión de un país rico a un país pobre no funciona adecuadamente, el FMI se asegura de que los prestamistas no enfrenten consecuencias por ello. En un sistema capitalista —que por supuesto, los prestamistas y quienes los protegen consideran indeseable—, no funcionaría de esa manera.
Por ejemplo, supongamos que yo te presto dinero, y sé que existe la posibilidad de que no te sea posible pagar. Entonces fijo tasas de interés muy altas, y así me aseguro de que, si tú te colapsas, obtendré eso como mínimo. Ahora supongamos que en algún momento no te es posible pagar la deuda. En un sistema capitalista ese sería mi problema. ¿Hice un préstamo arriesgado, gané mucho dinero mediante altas tasas de interés y ahora tú no puedes pagar? Ok, es una mala situación para mí. Pero no es así como funciona nuestro sistema. Si los inversionistas hicieron préstamos arriesgados, digamos, a Argentina y esa nación no puede pagar, es entonces cuando interviene el FMI, que hace cumplir las reglas de la comunidad crediticia, y dicta que la población de Argentina debe pagar. Si tú no puedes pagar el préstamo que yo te hice, no diré que tus vecinos deben hacerlo. Pero eso es lo que el FMI sí hace. Dice el FMI que la población de un país debe pagar una deuda que no tiene nada que ver con sus habitantes, se acostumbraba entregar el dinero a dictadores, o a élites acaudaladas, que enviaban lo enviaban a Suiza o a algún otro lugar, pero los pobres que viven en el país, tienen que pagar. Y más aún, si te presto dinero y tú no puedes pagar, en un sistema capitalista no puedo pedir a mis vecinos que me paguen, pero el FMI sí lo hace, a los contribuyentes estadounidenses, que ayudan a asegurar que se proteja a los prestamistas y los inversionistas. Así que, sí, el FMI hace cumplir las reglas de la comunidad crediticia; lo cual es un ataque radical al sistema a los principios básicos capitalistas, como lo es la economía en su totalidad cuando se basa en el sector estatal, pero eso no cambia la retórica. Es algo que se oculta, y se hace virtualmente invisible.
Lo que dijiste sobre el cono sur es absolutamente acertado. Durante varios años habían intentado sustraerse a este desastre económico neoliberal total. Una de las posibilidades era, por ejemplo, Argentina sencillamente no pagó sus deudas, o más bien, las reestructuró y después compró parte de ellas. Y el presidente de Argentina dijo que “vamos a deshacernos del FMI” mediante estas medidas. Y, ¿qué estaba sucediendo con el FMI? Estaba en problemas, perdía capital y prestamistas, y por lo tanto, su capacidad para funcionar como el que hace cumplir las reglas de la comunidad de crédito. Pero esta crisis está siendo usada para restructurarlo y revitalizarlo.
También es cierto que los países son conducidos hacia la exportación de mercancías; esa es la variante de desarrollo que ha sido diseñada para ellos. Enfrentarán problemas si los precios de las mercancías se desploman. No es en el 100 por ciento de los casos, pero en el cono sur, los países cuyo desempeño ha sido razonablemente bueno, dependen en gran medida de la exportación de mercancías; dependen en realidad de la exportación de materias primas. Es el caso para los más exitosos, como Chile, que es considerado el favorito. Su economía se ha basado en gran medida en exportaciones de cobre. La compañía de cobre más grande del mundo es CODELCO, nacionalizada por el presidente Salvador Allende y nadie ha intentado privatizarla en su totalidad porque se trata de una enorme fuente de ingresos. Ha sido socavada, de modo que controle menos que en el pasado esa exportación de cobre, pero todavía provee una gran parte de la base tributaria de la economía chilena y es también un gran productor de ingresos. Es una compañía de cobre nacionalizada manejada de manera eficiente. Pero depender de la exportación de cobre implica ser vulnerable ante el declive en el precio de mercancías. Las otras exportaciones de chile, como frutas y vegetales que son adaptadas por el mercado estadounidense por sus diferencias en las estaciones del año, también son vulnerables. Y en realidad no se ha hecho mucho para desarrollar al país y superar su dependencia de las exportaciones de materias primas; se ha hecho algo, pero no lo suficiente. Lo mismo puede decirse de otros países que hasta el momento han sido exitosos. Puedes analizar las tasas de crecimiento en Perú y en Brasil, dependen en gran medida de la soya y de otras exportaciones de agricultura o minerales; lo cual no forma una base sólida para una economía.
Excepciones muy importantes a esto son Corea del Sur y Taiwán. Eran países muy pobres; el nivel de Corea del Sur a finales de la década de 1950 era tal vez el de Gana en la actualidad, pero se desarrolló siguiendo el Modelo D Japonés, violando todas las reglas del FMI y de las economías occidentales, desarrollándose en gran medida como lo habían hecho los países occidentales, mediante una dirección sustancial e involucramiento del sector estatal. Así, Corea del Sur, por ejemplo, construyó una importante industria de acero, una de las más eficientes en el mundo, violando flagrantemente las directrices del IMF y del Banco Mundial, que afirmaban que era imposible. Pero se logró mediante la intervención del estado, mediante la canalización de recursos y también mediante la restricción de fugas de capital. Tales fugas son un problema grave para un país en desarrollo, y también para la democracia. La fuga de capitales puede ser controlada con las reglas Bretton Woods, pero fueron adoptadas hasta hace 30 años. En Corea del Sur, se puede aplicar la pena capital por fuga de capital. Así desarrollaron una economía muy sólida, como hizo Taiwán; China es otra historia, pero también violaron las reglas, radicalmente, y es el modo como está llegando a su fin resulta un asunto complejo. Pero se trata de fenómenos de gran magnitud en la economía internacional. Inversión gubernamental.











