Life's too short
maybeimnotahero
Oh no. Claro que no.
No había esperado más de 3 años por ese día, el día en el que finalmente su hermana mayor saldría a ver el Reino, ese día en el que las puertas del castillo estarían abiertas a la gente, ese hermoso baile que había estado ansiosa de presenciar, aquella hermosa velada a lado de su hermana, la reina de Arendelle, Elsa. No iba a dejar su hermana arruinara todo aquello solo por poder usar el hielo a su favor. ¿Y qué? Que se pusiera los guantes una vez más y todo estaba solucionado. ¡Pero no! La Reina tenía que hacer todo un espectáculo y huir a las montañas, pero cierta parte de Anna estaba preocupada por ella... ¿Qué tal si algo le pasaba? ¿Qué tal si su hermana jamás regresaba? ¡Anna no estaba lista para ser Reina! Ni aunque tuviera a Hans de su lado. Así que se decidió a ir, a aquel remoto lugar en la Montaña del Norte. Con ayuda de un vendedor de hielo logro llegar, pero lo que observó le sorprendió...
Un enorme palacio de hielo, todo perfectamente echo. ¿Desde cuando Elsa tenía esos poderes? ¿Porqué los escondía? Si era algo precioso. Suspiró y toco la puerta un par de veces, tantas veces de tocar la puerta sin obtener respuesta le hicieron pensar que esto se iba a repetir, pero esta vez no, se abrió. ¡La puerta se había abierto! Ahora solo era cosa de hablar con Elsa, calmarla, regresar a Arendelle, descongelar todo ... ¡Y seguir con el baile! Seguro los aldeanos la amaban, su hermana era buena persona, a pesar de haberle desconocido mucho tiempo; Anna sabía eso en el fondo.














