Código de conducta para el roplayer sensato extendido
Miren, las cosas como son: el mundo del rol por foro se está deteriorando de forma acelerada, y no es por culpa de las plataformas, sino de la propia comunidad. Nos podemos dar cuenta hasta en la poquísima cantidad de foros que hay. Lo que antes era un pasatiempo hermoso para sentarse frente a la computadora, abrir un documento en blanco y dejar volar la imaginación escribiendo historias con otras personas, se ha convertido en un nido de obsesiones, persecuciones, rumores de pasillo y una falta total de creatividad. Estamos destruyendo esta afición nosotros mismos porque nos olvidamos de lo básico: vinimos a escribir, no a buscar un reemplazo para nuestra vida real.
El primer gran problema es lo que muchos llaman la manía del guion o el capricho de las tramas cerradas. Hoy en día entras a un foro o a una red social de rol y te encuentras con personas que te piden una trama hiperespecífica basada en la letra de una canción o en la pareja de moda de su serie de televisión favorita. Eso no es rolear; eso es obligar al otro a actuar como un títere para cumplir una fantasía prefabricada. El rol siempre funcionó porque era un juego de acción y reacción: tú planteabas una idea, la otra persona respondía algo que no te esperabas, y de esa casualidad nacían las mejores consecuencias narrativas. Cuando impones un guion cerrado desde el primer mensaje, matas la creatividad y conviertes la escritura en un trámite aburrido.
Y esto va de la mano con el famoso debate sobre los foros universitarios y el rol enfocado únicamente en relaciones rápidas. Hay muchas personas que critican los foros de facultades porque dicen que ahí solo se busca el romance inmediato, las fiestas, los exes, los hermanos o el típico cliché de amor y odio. Pero seamos honestos: en los foros de ciudades, de fantasía o de cualquier otra temática, la gente termina buscando exactamente lo mismo. El problema real no es el escenario, sino que muchos usuarios sufren de una incapacidad para pensar en algo más allá de una relación amorosa. (Esto, según mi análisis psicológico, es porque mucho de los que entran al rol no vienen a escribir, si no a cumplir la fantasía de lo que no pueden ser en la vida real o a buscar la aprobación o el aplauso de un lugar de pertenencia)
Parece que si un personaje no está metido en un drama romántico, el usuario no sabe qué hacer con él y lo termina dejando en el olvido. Nos cuesta mucho salir de lo mismo de siempre. Un ejemplo muy claro es cómo costaría hoy en día desarrollar en un foro una trama realista y mundana: imaginen a un hombre de cincuenta años que tiene que cerrar la lavandería que heredó de su padre porque van a construir una carretera nueva en el pueblo, teniendo que empezar de cero a su edad, perdiendo sus ahorros por culpa de malas decisiones y descubriendo que el político detrás de la carretera es un viejo conocido de la infancia que además quiere cerrar el hospital donde está internada su esposa. Esto es una trama con trasfondo, con problemas reales, donde puedes involucrar a médicos, abogados u otros personajes, y no es la típica historia exagerada de un criminal que se cree especial. Pero hoy en día, las búsquedas de la gente terminan al primer tema porque se limitan a "busco un amigo" o "busco un hermano". No hay profundidad, no hay un después, y todo se reduce a qué fotografía o avatar vas a usar para imaginarte cosas. La escritura dejó de ser el foco de atención.
Todo esto nos lleva a la apatía del escritor pasivo. Armar un personaje no es solo rellenar una ficha bonita, elegir un rostro de moda y desaparecer. Hay una oleada de usuarios que se crean la cuenta con mucho entusiasmo inicial, se quedan sentados esperando que les lluevan las propuestas de rol y no hacen absolutamente nada por integrarse en el foro o buscar activamente cómo encajar. Esa ley del mínimo esfuerzo contagia desmotivación y termina destruyendo los foros nuevos a las pocas semanas. Hay que motivar a que todos manden mps, lean fichas, miren búsquedas, se hundan en el contexto narrativo que propone el foro, usando todas las herramientas dadas.
Parte del problema también es que exigen diseños visuales o skins complejos que les cuestan muchísimo esfuerzo a los administradores, así como funciones técnicas que ellos mismos deben pagar con su propio dinero. Hay usuarios que pretenden que el equipo de administración esté completamente a su servicio, exigiéndoles que les creen las tramas, les resuelvan las dudas y actúen como mediadores hasta en los problemas personales que ocurren fuera del juego. Lo peor es que, si el diseño visual no les parece lo suficientemente lindo o no es de su total agrado, van a los espacios comunitarios a destruir el trabajo realizado solo para romper la moral de los administradores. Se fijan demasiado en los avatares, en la estética de los baúles de personajes, en las ediciones gráficas y en todas esas cosas complementarias, tratándolas como si fueran lo verdaderamente importante de la afición, cuando solo deberían ser añadidos visuales.
Y si la falta de ganas de escribir es un problema, lo que pasa fuera de la historia es alarmante. Se ha creado una especie de "manual del buen roler" invisible, una serie de reglas absurdas que tienes que cumplir obligatoriamente para encajar. Si no lo haces, te arriesgas a que un sector de la comunidad te desprecie y te humille escondiéndose detrás de los mensajes anónimos. Es muy triste ver a personas muy jóvenes y muchos que ya no somos tan jovenes que no comprenden que la vida real empieza cuando apagas el monitor. Tu autoestima, tu ego y tu estabilidad emocional no pueden depender de los logros de un personaje inventado. Eso no te va a sumar experiencia de vida ni va a ir a tu currículum.
Hemos llegado al punto de ver celos exagerados, rencores y ataques directos hacia personas reales solo por las decisiones que tomó un personaje dentro de la historia. Se les exige a los administradores de los foros que cumplan demandas como si fueran una empresa, y si no ceden a los caprichos de un grupo, se les organiza un boicot hasta hundirles el trabajo de meses. Esto es una afición, una distracción, no una vía de escape para volcar las frustraciones diarias y buscar a alguien a quien destruir.
La obsesión ha llegado a niveles de acoso. Hay usuarios que persiguen a otros de foro en foro, difamando, filtrando datos personales de la vida real y mandando mensajes espantosos con insultos graves que nadie debería tolerar. Se meten con el aspecto físico de las personas en lugar de evaluar cómo leen o cómo escriben. Un caso muy claro de esta paranoia colectiva es lo que pasó con los rumores sobre una usuaria llamada Erina: la persiguieron por internet basándose únicamente en preguntas anónimas sin verificar, y la histeria fue tal que la gente presionó hasta cerrar foros enteros como Eternal Winter o Noctur Dissociant solo porque sospechaban que ella estaba metida en la administración o exigiéndole a los creadores que la expulsaran.
En el mundo real, ya sea en el trabajo, en la escuela o en la universidad, todos los días nos cruzamos con personas que no nos agradan o que hicieron cosas que no compartimos, y mantenemos una fachada de cordialidad para poder convivir en paz. ¿Por qué en el rol no podemos hacer lo mismo? Al final, uno rolea con el personaje, no con el usuario que está detrás del teclado.
Esta persecución constante arruina la experiencia de cualquiera. Personas que entran a jugar con toda la ilusión, tomando búsquedas de personajes importantes, como me pasó en foros estilo Win or Die con personajes como Rosey Vypren o Gyles Morrigen, de repente se encuentran con que el resto de los usuarios les hacen el vacío. Es una actitud terriblemente infantil que no solo comete la gente joven, sino también personas adultas y de mi edad que ya deberían tener otra madurez. Deciden ignorar y hacerle el vacío a un usuario simplemente porque a alguien se le ocurrió la idea de que detrás de esa cuenta está tal o cual persona que supuestamente hizo algo malo alguna vez en el pasado o que está haciendo algo malo aunque no se lo dicen.
Este comportamiento de ignorar a alguien por completo, de dejar de hablarle y excluirlo del juego grupal de manera deliberada, es una forma de violencia psicológica muy dañina. Mientras le hacen este vacío absoluto dentro de los foros, aprovechan las plataformas externas como Tumblr para atacar de forma desmedida y destructiva a esos mismos usuarios a los que ni siquiera les dirigen la palabra. No son capaces de comunicarse de frente para decir "esto no me gusta" o "prefiero que cambiemos de rumbo". Se perdió por completo la capacidad de hablar de manera madura.
Para colmo, cuando decides dar un paso al costado y marcharte en paz porque estás viviendo un momento personal delicado e importante en tu vida real —como enterarte de un embarazo, donde lo único que deseas es tranquilidad—, te encuentras con que las personas que creías que eran cercanas comparten tus intimidades en capturas de pantalla para seguir alimentando el chisme del día y endilgándote una identidad que no tienes. A mí me acusaron de ser Erina, pese a la multiplicidad de pruebas que hay de que no lo soy. Si intentas defenderte, es peor. Recuerdo en alguna captura, ver que una usuaria que se mostraba simpática conmigo decía que desconfió de mí porque mi US de discord era nuevo: ¿acaso no era mejor preguntarme, así te hubiera dicho que yo siempre tengo un discord por personaje para mantener todo ordenado? Por eso, en su momento, no lo hice, no dije nada. Y si intentas pedirle a las administraciones de esos sitios que borren tus cuentas y tus datos personales porque ya no quieres formar parte de ese ambiente, se quejan, se niegan o ignoran la petición, demostrando una falta de ética legal muy seria. Simplemente plantee un litigio en foroactivo.
El rol se está muriendo por culpa de estos discursos hostiles, estas campañas de difamación y estos sitios de chismes que publican cualquier cosa sin verificar, porque saben que muchos se lo van a creer sin pensar. Nos estamos haciendo daño por una afición. ¿Por qué en lugar de destruir no buscamos formas de solucionar el problema? Si queremos salvar el rol, tenemos que detenernos y reflexionar. Preocupémonos por los problemas de nuestra vida real, la que pasa cuando se apaga la pantalla. Dejemos de proyectar nuestros problemas en los demás, cortemos de raíz el acoso fuera del juego y volvamos a lo que de verdad importa: la pasión por escribir historias juntos, con respeto y con libertad creativa.
¿Cómo podemos empezar a solucionar el problema
1.El primer paso es aplicar una verdadera cordialidad institucional e higiene digital dentro de las comunidades. En la vida real convivimos con personas que no nos agradan o con las que no compartimos valores, pero mantenemos las formas por un objetivo común. En el rol tiene que ser igual: tú roleas con el personaje, no con el usuario. Si tienes dudas sobre alguien, si te cae mal o si no te gusta cómo lleva sus tramas, la solución primera es dialogar y agotar todas las vías de diálogo. Si no es posible llegar como adultos a un consenso, ,lo mejor es usar el botón de bloquear, no pedirle rol y dejar que juegue en su espacio. Bloquear y silenciar deben ser herramientas normales de paz una vez agotados todos los canales de diálogo para evitar los hilos de difamación grupales.
2. Es fundamental dejar de darles atención a las plataformas externas de rumores y chismes. Estos espacios viven de la interacción; si la comunidad deja de mandar preguntas anónimas, deja de leer esos sitios de críticas y consume únicamente el contenido de lectura de los foros, esas plataformas mueren solas por falta de público. Las administraciones deben prohibir de forma estricta los temas de debate sobre identidades o vidas personales de los usuarios dentro de las zonas oficiales del juego. Si alguien lleva capturas de pantalla, sospechas sobre cuentas de Discord o acusaciones al servidor del foro, eso se debe cortar de raíz con una advertencia o expulsión inmediata, porque el foro es para escribir y los juicios personales se quedan fuera.
3. Se debe profesionalizar la gestión de las comunidades y respetar de forma seria la privacidad y los derechos de los usuarios. Cuando un escritor decide retirarse por motivos personales y solicita la baja, la administración no debe cuestionarlo, ignorarlo ni quejarse. Se debe contar con un protocolo estricto de borrado de datos donde se eliminen de inmediato sus cuentas y registros personales, dejando si es necesario los aportes narrativos de manera anónima para no romper los temas de los demás. Respetar el derecho al borrado de datos evita litigios y da un cierre sano y legal a los proyectos.
4. Es urgente desmantelar la obsesión por la estética visual extrema, los diseños complejos o skins, las ediciones gráficas y los baúles sobrecargados. Los administradores no deberían tener que gastar dinero de su bolsillo ni pasar meses programando plataformas difíciles solo para que un grupo vaya a destruirlos visualmente por capricho. Fomentar diseños ligeros, limpios y rápidos de cargar enfoca la atención en lo importante. Hay que volver a darles valor a los usuarios que traen un buen texto, una trama interesante y buena ortografía, aunque no utilicen formatos visuales avanzados. El rol es literatura, no una galería de diseño gráfico.
5. Se debe transformar por completo el sistema de búsquedas para eliminar el efecto guion que mata la creatividad. En lugar de abrir peticiones cerradas basadas en relaciones específicas y clichés amorosos trillados, es mucho más enriquecedor plantear búsquedas por contexto histórico, social o laboral. Diseñar un inicio basado en un negocio familiar que quiebra por una carretera nueva, o en un conflicto de intereses profesionales, obliga a los personajes a interactuar por necesidad. La relación posterior, ya sea de amistad, enemistad o indiferencia, nacerá de forma natural según lo que se desarrolle en el tema, evitando que las historias mueran en el primer mensaje.
6. Las administraciones tienen que asumir un rol más activo incentivando los temas libres y los eventos globales. Crear situaciones donde el entorno del foro cambie de golpe por un suceso climático, económico o social obliga a los escritores a reaccionar y a cooperar entre sí. Esto rompe la apatía del escritor pasivo que solo se crea una cuenta por entusiasmo visual y se queda sentado esperando a que le lluevan las propuestas perfectas sin hacer nada por integrarse al tejido colectivo del foro.
7. Finalmente, la solución definitiva es individual y psicológica: todos los participantes necesitan recuperar la madurez y mantener una distancia saludable con el monitor. No se puede tomar una decisión narrativa o un cambio de personaje como una ofensa personal, ni se puede basar el bienestar emocional en la popularidad dentro de una comunidad virtual. El rol se arregla cuando entendemos que sentarse a escribir es un acto de colaboración respetuosa y libre. Al apagar la pantalla la vida real continúa, y cuando dejamos de proyectar las frustraciones diarias en el teclado, el ambiente vuelve a ser el espacio de distracción que siempre debió ser.
Draupadis (Rosey y Gyles), doctora internista, colombiana en perú y embarazada. Espero que tengan capacidad de reflexión y no empiecen con sus tergiversaciones.














