Una advertencia necesaria: Marienbad es cine y no literatura filmada. Es una película que no puede leerse: que se ve y se escucha. "En una novela -ha dicho Robbe-Grillet - no se puede escribir la voz humana. En una película la voz tiene, acaso, más importancia que lo que dice. Se ha dicho que Alain Resnais es literario en razón de la abundancia de la palabra en sus films, pero no se ha reflexionado en que estos textos han sido escritos para ser dichos y que pierden la mayor parte de su poder cuando son impresos. Son importantes, precisamente, como palabra, como música". Resnais nos hace ver y escuchar: no se podrían escribir esas voces, esos relámpagos de la memoria alucinada, esa oscuridad de los pasillos blancos, esa luminosidad cegadora de la noche descubierta en un plano magistral por Renais, esos trajes de ave de la mujer, esa presencia física de las cosas, esa música de órgano, esa evocación de las miradas.
- Carlos Fuentes, de Un espacio virtual y absoluto, en Casa con dos puertas. Editorial Joaquín Mortiz. México 1970