Mirando el cielo te encontré,
entre mil lugares que podía ver,
tan sola en el infinito,
que destacaba tanto tu brillo.
Busque una escalera
que me dejará alcanzarte,
que me permitiera tomarte
y nunca soltarte.
Una estrella hundida en la noche,
en el negro de un cosmos penetrante
que se asomo de repente,
para de mi enamorarse.
DCXVII
O. Vega













