“Incredibile come gli automatismi della mente prendano il sopravvento sulla volontà, altro che «Al cuor non si comanda ». E’ il cervello che va per conto suo.”
— Diego De Silva, “Le minime di Malinconico”.

seen from China

seen from Malaysia
seen from Russia
seen from Germany
seen from Germany
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Hong Kong SAR China

seen from Australia
seen from Brazil
seen from Argentina
seen from Germany
seen from Estonia
seen from China
seen from Germany
seen from United States
seen from China
seen from Germany
seen from Germany
“Incredibile come gli automatismi della mente prendano il sopravvento sulla volontà, altro che «Al cuor non si comanda ». E’ il cervello che va per conto suo.”
— Diego De Silva, “Le minime di Malinconico”.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
this is a guy from pluto...
just an automatic-drawing-mess hehehe :P
Sobre as relações superficiais [e a burocracia das relações reais]
Tem dias que o autoconhecimento não é suficiente para que não soframos por exemplo, de solidão. Quando se é adulto nos encontramos em meio à dificuldade manter amizades mais presentes, constantes. Tá todo mundo sempre muito ocupado. Casados, com filhos, trabalhando demais. E não se pode dizer que quer ver um amigo e bater papo. Ou não se pode fazer isso por que é perda de tempo(?). Tudo precisa ser tão sério. Por que não se pode visitar alguém apenas para conversar, ou ver um filme, comer bobagem ou até mesmo ajudar com algo prático que ela(e) precisa resolver? Estamos burocratizando até a amizade? Estamos burocratizando todas as relações. Ou seria eu, neste momento, carente demais de atenção (sei que vou me arrepender de admitir)?
Sei que às vezes o que eu vejo é superficialidade. Saídas “pra postar” (coisa que também faço). E isso faz com que acreditem que estão felizes (que saímos muito). Mas é uma diversão apenas. E é bom, eu não estou condenando. Gosto demais dessas “saídas”. Mas sabe, elas são inconstantes e não dão conta da profundidade de cada um de nós. De quando precisamos realmente conversar, desabafar. De alguém que escute e nos ajude a raciocinar sobre as escolhas a fazer. Se fala muito em terapia e ela é com toda certeza essencial na vida de todo mundo, mas não substitui a presença de uma amizade verdadeira. Às vezes a gente não quer ficar só com os nossos problemas. A gente quer partilhar o fardo (entendendo que o outro vai nos ouvir e auxiliar, julgando ou não). Não é nem fazer do amigo um terapeuta, nem do terapeuta um amigo. São papéis distintos e ambos importantes em nossa vida.
Só acho importante que a gente esteja atento a forma como as coisas vêm funcionando atualmente. Que a gente não deixe o automatismo (as tecnologias) do cotidiano nos afastar uns dos outros. Porque o que parece facilitar o contato, por (muitas) vezes, dificulta. Nos entregamos às narrativas ficcionais, aos apps que solucionam desejos rapidamente, estimulamos a produção de endorfina e temos nisso um alívio imediato do que nos “falta”. É problemático. Esses recursos são excelentes para interagir, compartilhar, até reafirmar relações. Quando fazemos uso deles para preencher vazios, que deveriam ser preenchidos por seres e narrativas reais, estamos prejudicando toda a interação necessária para o nosso crescimento, nosso desenvolvimento enquanto seres humanos. Sei que soa ficção científica demais, mas infelizmente não estamos longe de ter relações tão frias e robotizadas. E eu acho isso bem triste. Enfim, talvez um desabafo de alguém que sente falta demais de relações de afeto próximas e verdadeiras [e precisa pôr pra fora a melancolia].
Demonios. Sigo en proceso. Ellos son mis demonios y yo soy el que está con ellos. Mis demonios no los dejo, no porque me aferre a ellos, sino porque me recuerdan lo imperfecto que soy y que puedo aspirar a mi propia perfección. Mi imperfecto no me hace malo, ni pedante, ni nada por el estilo, pero si me hace el material perfecto para ser moldeado.
Solo llegaré a mi autoperfeccion, en el momento en que deje de respirar, mientras tanto, durante toda mi existencia, viviré cambiando, modificando. Y para ello, debo de equivocarme, debo evitar juzgarme, debo amarme, debo caerme, romperme, darme por vencido y volverlo a intentar. Porque es en la prueba y en el error donde más crezco.
¿Soy Perfecto?
Anamnesis: el recuerdo de sí mismo.
La noción de formación suele ser asociada a la capacitación, especialmente aquella que es a nivel profecional. Este tipo de educación suele ser obligatoria en muchos países y en general comprende los conocimientos nesesarios para desenvolverse en la vida adulta, o al menos esa es la expectativa.
La formación está hecha de dos componentes muy importantes: la instrucción y la educación. A pesar de que el Estado suele estar muy interesado en crear la confusión, intrucción y educación son dos cosas totalmente distintas.
Para los antiguos griegos, el proceso de educar a los niños era entendida como la transmisión de valores (saber ser) y saberes técnicos (saber hacer) inherentes a la sociedad. La instrucción alude a lo externo del ser humano y, por lo tanto, es un "saber hacer" (por ejemplo, saber cocinar, conducir un automóvil, saber atarse los cordones de los zapatos, etc.)
Lo que recibe un militar en su formación, por ejemplo, no es educación, sino instrucción. Y la instrucción que recibe el militar está destinada a que el individuo no piense por sí mismo. Es importante que el soldado reaccione con automatísmo a lo que diga el oficial, pues de otra manera probablemente no empuñaría un arma para matar a un semejante.
La educación es completamente distinta, comenzando porque alude a algo interno en el ser humano (saber ser). Socrátes sostenía que la educación es un trabajo muy semejante al de una partera (mayéutica), pues el conocimiento se encuentra latente de manera natural en el alma y es necesario descubrirlo, "sacarlo a la luz".
Si los conocimientos más profundos nuestros están ya dentro de nosotros, entonces educarse es recordar. ¿Recordar qué? Hay una palabra griega que hoy en día es empleada en las ciencias de la salud y que antiguamente usaban para describir lo anterior: "Anamnesis" (recuerdo, reminiscencia). Hoy alude a la información recopilada por un médico mediante preguntas específicas, formuladas para obtener datos útiles, y elaborar información valiosa para formular el diagnóstico y tratar al paciente. La noción griega es casi la misma, salvo que la información recopilada y el diagnóstico sirven para recordarle al individuo quién es él y de qué está hecho a la hora de afrontar un problema o adversidad.
La educación, por lo tanto, debe servir para responder a la pregunta: "¿Quién eres?". La instrucción no sirve para responder a esa pregunta porque la instrucción en realidad responde a cuánto tienes. Esa es la diferencia.
La instrucción debe tener como finalidad la educación. Ambas son inseparables y necesarias para la formación de una persona. Si sólo hay instrucción, la persona tomará la forma que el Estado o la cultura quieren tallar en ella. La educación, en cambio, debe capacitar al sujeto para tallarse y darse forma a sí mismo, y eso sólo lo podrá lograr si sabe quién es, si se recuerda a sí mismo.
Hay una frase de Richard Bach muy ad hoc con lo anterior: "Cuando comenzamos una vida, a cada uno se le da un bloque de mármol y las herramientas necesarias para convertirla en escultura. Podremos arrastrarlo tras nosotros, intacto; podemos reducirlo a grava; podemos darle una forma maravillosa". La elección no le corresponde al Estado ni a la cultura imperante; es tuya.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
| La imagen
Es mucho más simple y clara
que lo que ella explica.
Pero
en un universo lleno de imágenes, nos habituamos a ellas,
se han vuelto comunes
para nosotros
Ordinarias.
No las percibimos por estar cubiertas de hábito
A pesar de que nos irrumpen a diario
Nos acostumbramos a ellas y
Pasamos por alto en nuestro entorno todo lo habitual
sólo percibimos lo que allí cambia;
Entonces, el mundo es reconocido
(no realmente visto)
a partir de sus primeros rasgos: reconozco sin necesidad de detalles. Y una vez que -este proceso- es habitual, se transforma en automático; se hace inconsciente. En esta inconsistencia se reproduce sin esfuerzo; se vuelve
i n e x i s t e n t e.
Y si la vida se desarrolla inconscientemente
desaparece, transformándose en nada, como si no hubiera existido.
La automatización devora
objetos, hábitos, personas,
la vida
Mata
Para desautomatizar(la) y dar sensación
de vida
existe lo que se llama arte.
En 1915, Malévich expone su Cuadrado negro sobre fondo blanco y dice:
“El cuadrado negro es la sensibilidad, y el fondo blanco es la nada. ¿No les alegra que el arte vaya como un rayo hacia el suprematismo?”
El suprematismo evita cualquier imitación a la figuración y busca alejarse de la automatización del reconocimiento de las cosas.
El mundo de la no-representación quiere valerse por sí mismo.
Así como la poesía.
(en base a:
Malevich, Shklovski, Maiakovski, Flusser)
temblor aurático-automático (2008)
All’inizio sarà difficile vincere la tentazione, ma ogni volta che metti in atto il nuovo comportamento, nel tuo cervello il collegamento con il segnale si rafforza, e in breve tempo il tuo subconscio lo seguirà in automatico.
-Dritto al Sodo