Pincelando el día.
Desenmascarar los colores tras nuestros rostros agrios de confinamiento y temores, nos hace bien.
Poner las flores sobre la mesa, esas que tenemos guardadas en las manos por falta de encuentros y caricias.
Poner los proyectos olvidados en funcionamiento para no perder el entusiasmo.
Poner música y danzar por la casa como limpiando de tristezas sus paredes.
Poner fin a esta bolsa de números inciertos, de estadísticas mal calculadas, de palabras deshonestas, de calambres en las lenguas, que por ejercer poder se apropiaron de nuestros sentimientos, de nuestra alegría y de nuestra economía.
Nuestros cuerpos son valiosos pero no somos solo cuerpos caminando por las calles. Hay muchas influencias que fortalecen nuestro esqueleto que se nutre de buena energía. Y nos está faltando...
No dejemos ocultos los colores que la fiesta vuelve en el corazón.
🖋Silvana♡




















