Los Querubines son ángeles menores encargados de proteger a los humanos, así como de cumplir su papel de cupido, entrelazando el destino de dos personas a través del amor. No todas las parejas son formadas por intervención de un Querubín, solo aquellas cuya unión tenga importancia para los celestiales. Ya sea para crear humanos que cumplan con la función de ser un recipiente lo suficientemente fuerte como para soportar el poder de los ángeles al ser poseídos. Se podría decir, entonces, que los querubines de cierta manera, construyen el destino.
A diferencia del resto de ángeles, los querubines son cariñosos y son capaces de relacionarse y expresar sus sentimientos con normalidad, siendo en muchas ocasiones, demasiado cariñosos y sensibles, aunque no es una regla escrita.
A diferencia del resto de ángeles, los querubines pueden usar a cualquier humano como recipiente.
Mediante la percepción angelical, puede observarse como una intensa luz emana de sus recipientes, formando dos alas y un halo.