¿Arriesgarme por un beso? Esa es la incógnita. Es una pregunta estúpida a decir verdad, pero es tan estúpida como quién lo pregunta. Pero joder, ¿porqué tanta mortificación? Si te miro a los ojos, me inclino y acorto la distancia, ¿serías capaz de arriesgarte por un beso? ¿serías capaz de corresponder a mis acciones precipitadas y torpes? ¿Me besarías?
-M. H. C.





















