Pongámos las cosas en claro: usted tiene el poder de pervertir a la poeta que llevo dentro, y se por muy buena fuente (de usted, claro), que hago que sus demonios se pongan cursis, e incluso, que en lugar de ser rojos, negros e intensos, se vuelvan un poco rosas de vez en cuando.
Es bueno saber que los dos hacemos magia con nuestros demonios y poetas. Usted, definitivamente, es la excepción a todas mis reglas y yo soy la poeta que rompe sus esquemas.
Leregi Renga













