Un perro sale disparado de la plaza. Corre. Cruza la avenida. En un momento de libertad, su cabeza piró y salió corriendo: salió corriendo. Se dijo: quiero ver, quiero ver que hay afuera. La mujer sale desesperada a buscarlo, la mujer: su dueña. ¿Qué onda el perro? No tiene idea lo que le espera allí: las atrocidades humanas que controlan la tierra. En su momento de libertad, donde reina la hipocresía: el perro.











