Definitivamente no tenía ni la menor idea de lo que hacía, pero necesitaba algo para que su mente dejase de ir a mil por horas todo el tiempo, algo que la tranquilizara lo suficiente para dormir más de una hora seguida. En cuanto el chico se apareció, el corazón se le acelero, debido al recuerdo del mejor amigo de ambos y tuvo que cruzar los brazos, apretándolos hacia su cuerpo para mantenerse tranquila. — Hola… — Soltó para después tragar saliva en seco mientras llevaba sus orbes verdes a su alrededor, una manía que había desarrollado durante las últimas semanas. — ¿Lo has traído? — Pregunto, aunque un instante después, se dio cuenta de lo estúpido que había sonado, no tenía otra razón para encontrarse con el americano más que la llamada que ella misma había hecho. @owcn-a










