Paseo por unos segundos sus orbes celestres entre aquella multitud que por alguna extraña razón parecía estarla pasando bien, comprobando una vez más lo que el de cabellos dorados ya tenía tan bien sabido; no había preocupación alguna que un poco de alcohol y un par de buenas canciones no pudiesen resolver. — Sé que la música es un poco anticuada, pero pronto vendrá la lista de reproducción de alguno de los chicos más jóvenes… les gustan las cosas más movidas y bueno, técnicamente es su fiesta, ¿cierto? — Cuestiono a la persona que acababa de acercarse, un tanto divertido ante la idea, sintiéndose tranquilo como pocas veces desde el comienzo de todo aquel chiste cósmico.











