“Esto es seguro, ¿sí?” el ligero rubor en sus mejillas es uno de los tantos delatores de su actual estado. Debió haber prestado mayor atención a las bebidas que había elegido tomar tiempo atrás; debió recordar que las dulces son las más peligrosas. Minseo ajustó entonces el casco que había tomado de por ahí, y que por supuesto había colocado en su cabeza sin siquiera cuestionar su lógica o el origen del mismo “Caigo yo y no dolor”













